BREAKING

10/recent/ticker-posts

Header Ads Widget

▶CUBA/MAGALLANES EN VIVO SERIE DE LAS AMERICAS
×

LO QUE UNE LA FAMILIA QUE NO LO ROMPA LA POLITICA.


La famosa "Periquera" de Holguín es un edificio con mucha leyenda detrás, desde historias de amor, como la de Ana Sánchez Roblejo de Peláez, la esposa del comandante Agustín Peláez y el guardia Serafín Irioste, que aparecieron ahogados en uno de sus túneles. 

En realidad fueron muchos los que encontraron la muerte en sus instalaciones. Incluso se habla hasta de fantasmas, ya que recordemos que fue "cuartel general" de uno de los asesinos más célebres de Cuba en el siglo XIX, el esclavista Francisco "el manco" Rondán, quien inició su construcción en 1860.

Lo de periquera fue un nombre que adquirió porque los rebeldes cubanos llamaban a los que allí se refugiaban durante los ataques, "Pericos". Total, que uno de los dueños de negocios en la famosa Periquera era el asturiano Casiano Robusta y Lomas, que regentaba uno en los bajos de este lúgubre edificio, símbolo de la ciudad que aun se conserva en pie en la calle Freixes, No 198. 

Este señor contrajo matrimonio el 29 de abril de 1864 con doña María Columna Jomarrón de los Reyes, y en su boda sirvieron como testigos Doña Liduvina de los Reyes y Don Belisario Álvarez y Céspedes, juez de primera instancia de Puerto Príncipe y primo del bayamés Carlos Manuel de Céspedes.

Belisario participó junto a su primo en la primera reunión conspirativa que hubo en las Tunas, en la localidad de San Miguel del Rompe en 1868, asistió en representación de Holguín junto con Salvador de la Fuentes y Antonio Rubio. Esta gente se reunía haciéndose pasar como un encuentro entre masones, ya que en su caso era venerable maestro de su logia.

Junto a Salvador Cisneros Betancourt y Carlos Loret de Mola, Belisario fue de los tres que votaron en contra de que el levantamiento se adelantara para el tres de septiembre. Como lo creía Francisco Aguilera, Belisario consideraba que aun no estaban creadas las condiciones, armas sobre todo, para efectuar el levantamiento. Pero ya saben como era "El sultán de Bayamo" cuando algo se le metía entre ceja y ceja.
La Periquera - en la foto - fue sede del gobierno español en Holguín. Una vez Cuba fue libre, desde esos balcones el futuro presidente, Don Tomás Estrada Palma, le habló a los cubanos cuando llegó desde Nueva York en 1902. 
No sabríamos decir en que momento rompió con la causa Cubana, pero lo cierto es que fue uno de los que se escondió en la Periquera cuando las fuerzas rebeldes Cubanas atacaron la ciudad. Desde los balcones tiroteó a los rebeldes y antiguos compañeros durante aquel sitio que duró desde el 17 de noviembre, al 6 de diciembre de 1868.

De poco le valió, porque los españoles descubrieron que en los inicios había formado parte de esa misma conspiración, siendo enviado preso a la Cabaña. Sin embargo, el gobernador militar de Holguín, el coronel Francisco de Camps y Feliú, en cuanto lo supo medió en su favor para la obtención de la libertad, argumentando que Don Belisario "se había batido duro contra los rebeldes".

Con esas recomendaciones, el capitán general de la isla, general Domingo Dulce Garay, dispuso su libertad de inmediato. Con los años Belisario continuó sirviendo a España en Holguín, y hasta fue ascendido a coronel de voluntarios y condecorado con la placa roja de 2ª clase del Mérito Militar.

Después, en 1902, se desempeñó como abogado de la compañía azucarera norteamericana "Chaparra Sugar company", donde el mayor general mambí, Mario García Menocal, fue administrador del central más productivo de la isla en ese momento, el Chaparra. Belisario falleció a principios del siglo XX. Aunque fue enterrado en la Habana, sus restos fueron trasladados para el cementerio de esa localidad.

Lo tuvo todo para ser considerado por la narrativa Cubana como un traidor a la causa, aunque no dicen porque cambió de casaca, como consideran también al hijo del mayor general Julio Sanguily Garrite, el coronel del ejercito libertador primero y del constitucional después, Julio Sanguily Echarte, pero esa es otra historia que, sin afirmar nada y en caso de que lo haya sido, de casta le vino al galgo el ser rabilargo.

Fuente: Españoles e insurrectos. 
Coronel Francisco Camps y Feliú.