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| Sabotaje tienda el Encanto en la Habana. // |
En un artículo anterior donde tocamos la farsa montada por el periodista Ramón Vasconcelos en torno a la supuesta ofensa de los marines norteamericanos a la estatua del apóstol José Martí, se nos quedó un par de cuestiones.
Recordemos que fue el también periodista Néstor Piñango, por cierto de izquierdas aunque de la competencia, llegó a publicar un artículo en el periódico "Pueblo", con fecha 14 de marzo de 1949, que tituló “El ultraje al Apóstol Martí. Patriotismo bastardo”....
“Ramón Vasconcelos publicó las fotografías. Si le hubiese sido posible mostrar a José Martí en paños menores, le desnuda. La cuestión era buscar lectores, despertar el interés morboso del público. ¿Y la República?, esa no le preocupa mucho al ministro sin cartera. Hoy se sienta con sus enemigos de ayer en un Consejo que preside para nuestra pena”.
Por cierto, recordemos que Sánchez Arango fue el objetivo fallido de Eduardo Chibás cuando en 1951 se pegó aquel tiro en la emisora radial CMQ, al acusarle de corrupto y ladrón y no poder aportar las pruebas prometidas.
Y fíjese lo que es la vida. Fidel Castro le permitió a Vasconcelos regresar a Cuba de su exilio, y terminar sus días en su residencia de Santa María del Mar en la Habana sin que nadie le molestara, aunque eso sí, ya le habían confiscado el Canal 4 de Televisión y la Compañía de Parcelación en el reparto Corinas, en cambio al comunista Piñango - que desbarató el montaje - se las cobró todas juntas.
En enero de 1961 le juzgó "por terrorismo" en la Causa 6-61 junto a Alfredo Carrión Obeso y Víctor Jorge Fernández Romero, y le endiñó veinte años de prisión según se publicó en los medios oficiales de la época.
¡El terrorista más grande que ha tenido América latina, condenando a los demás por lo mismo que él había hecho hasta la saciedad en contra Fulgencio Batista, incluso hasta poner bombas que hirieron, mutilaron y asesinaron a cubanos inocentes!.
En esa causa estuvo también condenado el novelista Carlos Alberto Montaner, entonces con 17 años, otro de los que apoyó a Castro en un principio y que luego de fugarse de la prisión "Melena 2" el 8 de septiembre de 1961, consiguió asilarse en la embajada de Honduras.
También condenaron a José Ignacio Rasco Bermúdez, Javier Altabas Pardo, Arando Valladares y Aureliano Sánchez Arango. Les condenaron por cometer un supuesto atentado ocurrido el 28 de febrero de ese año en la escuela Nobel Academy, ubicada en la Calzada de Diez de Octubre en la Víbora.
Pero como hombre de Prío que era, el ministro de educación se había tenido que asilar en la embajada de México durante el golpe de estado de Batista en 1952. Más tarde había entrado a Cuba clandestino y había fundado el Frente Nacional Democrático contra de Batista, la triple A, uno que llegó a financiar desde el exilio al movimiento 26 de julio.
Fue por eso que Fidel Castro - el supuesto gran amigo de Chibás - le había permitido hasta dar clases en la Universidad de la Habana. Al final le expulsó el 20 de junio del 60, el mismo día que Alfredo Guevara, el entonces nombrado director del instituto nacional del cine, le confiscó el teatro Blanquita al ex-senador de la republica en el exilio, Alfredo Hornedo Suárez.
Arango escapó de cuba asilado en su tercera embajada, la de Ecuador, el 17 de mayo de 1960, tras la de Mexico en 1952 y Uruguay en 1953. Aquellos mismos que ponían bombas en las tiendas, escuelas y hasta en los cines, le señalaban entonces de terrorista.
Como también escaparon asilados en la de Panamá los periodistas Ulises Carbó y Humberto
Medrano, sub-directores del nacionalizado periódico "Prensa Libre". Montaner murió en un hospital de Madrid tras una eutanasia - muerte asistida en el año 2023, los demás deben haber muerto también seguramente por ley de vida.
Por Jorge García
Maldita Hemeroteca.
Fuente del artículo de Piñango y Vasconcelos:
Domingo Cuadiello. Espacio Laical.
Leovigildo Ruiz. Diario de una Traición.
Fuentes citadas en el texto.
