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| Paseo Isabel la Católica en la Habana del siglo XIX. // |
Este trece de marzo de 2025 los apagones en Cuba afectaron el 44 % del territorio nacional, sobre todo durante el horario de la tarde noche que es cuando más se necesita el consumo de energía. Según los cálculos de los especialistas, la dictadura castrista precisa de entre ocho mil y diez mil millones de dólares para poder reflotar el desastre energético por el que atraviesa.
Y que suceda esto en un país como Cuba, que fue la segunda nación en el mundo en disfrutar de la luz eléctrica hace ya ciento veintisiete años, resulta mucho mas increíble. Los residentes de la Habana comenzaron a disfrutar del alumbrado eléctrico el primer día del año 1890. Los trabajos para instalarlo comenzaron a principios de 1889, y en marzo ya estaba funcionando un sistema de pruebas o piloto.
Las obras se extendieron con rapidez por toda la Habana, y el uno de enero de 1890 fue inaugurado oficialmente en las inmediaciones del parque Isabel la Católica, un área que fue demolida para erigir allí el flamante capitolio nacional. Los generadores de esta energía se encontraban en la antigua planta de gas de Tallapiedra, y todo el sistema pertenecía a la Spanish-American Light and Power and Company.
Sin embargo, podría creerse que fue la Habana la primera en Cuba que disfrutó de este servicio pero no fue así, ya que en Cárdenas, provincia de Matanzas, fue realmente la primera de todas las ciudades cubanas. En concreto en la esquina de Velázquez y Cerruti, fue donde se instaló la primera planta de generación perteneciente a la “Compañía Eléctrica de Cárdenas”, presidida por el señor Antonio Prieto.
Además de que esta planta sería la primera en funcionar en nuestro país, fue la segunda del mundo detrás de la de Nueva York. Cárdenas la inauguró el siete de septiembre de 1889 con la colocación de ochenta y tres bombillos de mil doscientas bujías en emplazamientos públicos, y 318 incandescentes de dieciséis bujías en casas y edificios. El Ayuntamiento le pagaba a la recién creada compañía diecinueve mil pesos anuales, divididos en trimestres vencidos.
En cuanto al servicio privado se cobraba a dos pesos oro español por cada bombillo, tarifa que posteriormente fue rebajada a 1.40. La segunda localidad cubana en contar con una planta generadora de electricidad tampoco fue la Habana, fue Camagüey que inauguró el servicio en los últimos días de diciembre de 1889, siendo la capital la tercera ciudad que alumbraba a sus vecinos con la luz eléctrica por primera vez. Este alumbramiento sucedió el día uno de Enero de 1890.
No obstante y según reza un artículo del historiador de la Habana, Don Emilio Roig de Leuchsenring, el primer farol que se colocó en la Habana fue en la calle Habana en el siglo XVIII. De hecho, a la intercepción que hacía Habana con Empedrado se llamó "La esquina del Farolito".
Maldita Hemeroteca
Y que suceda esto en un país como Cuba, que fue la segunda nación en el mundo en disfrutar de la luz eléctrica hace ya ciento veintisiete años, resulta mucho mas increíble. Los residentes de la Habana comenzaron a disfrutar del alumbrado eléctrico el primer día del año 1890. Los trabajos para instalarlo comenzaron a principios de 1889, y en marzo ya estaba funcionando un sistema de pruebas o piloto.
Las obras se extendieron con rapidez por toda la Habana, y el uno de enero de 1890 fue inaugurado oficialmente en las inmediaciones del parque Isabel la Católica, un área que fue demolida para erigir allí el flamante capitolio nacional. Los generadores de esta energía se encontraban en la antigua planta de gas de Tallapiedra, y todo el sistema pertenecía a la Spanish-American Light and Power and Company.
Sin embargo, podría creerse que fue la Habana la primera en Cuba que disfrutó de este servicio pero no fue así, ya que en Cárdenas, provincia de Matanzas, fue realmente la primera de todas las ciudades cubanas. En concreto en la esquina de Velázquez y Cerruti, fue donde se instaló la primera planta de generación perteneciente a la “Compañía Eléctrica de Cárdenas”, presidida por el señor Antonio Prieto.
Además de que esta planta sería la primera en funcionar en nuestro país, fue la segunda del mundo detrás de la de Nueva York. Cárdenas la inauguró el siete de septiembre de 1889 con la colocación de ochenta y tres bombillos de mil doscientas bujías en emplazamientos públicos, y 318 incandescentes de dieciséis bujías en casas y edificios. El Ayuntamiento le pagaba a la recién creada compañía diecinueve mil pesos anuales, divididos en trimestres vencidos.
En cuanto al servicio privado se cobraba a dos pesos oro español por cada bombillo, tarifa que posteriormente fue rebajada a 1.40. La segunda localidad cubana en contar con una planta generadora de electricidad tampoco fue la Habana, fue Camagüey que inauguró el servicio en los últimos días de diciembre de 1889, siendo la capital la tercera ciudad que alumbraba a sus vecinos con la luz eléctrica por primera vez. Este alumbramiento sucedió el día uno de Enero de 1890.
No obstante y según reza un artículo del historiador de la Habana, Don Emilio Roig de Leuchsenring, el primer farol que se colocó en la Habana fue en la calle Habana en el siglo XVIII. De hecho, a la intercepción que hacía Habana con Empedrado se llamó "La esquina del Farolito".
Maldita Hemeroteca

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