![]() |
| En el año 1908 los habaneros salieron a recibir la corbeta "Nautilus" cuando atracaba en la bahía de la Habana, y lo hicieron dando vivas a España y gritando ¡Con España estábamos mejor!. |
¿Es usted de los convencidos de que a no ser por la guerra que hubo en Cuba en el siglo XIX - civil o libertaria - si no llega a ser por la intervención de Estados Unidos la fórmula autonomista propuesta por España hubiera prosperado en la isla?. Es difícil saberlo después de tantos años, pero hay indicios de que la mayoría de los Cubanos se encontraban esperanzados en tomar ese camino.
Vamos a la historia.
El 24 de junio de 1908 la capital cubana fue testigo de la visita de la corbeta Nautilus, un buque escuela de la Armada Española. Había transcurrido una década exacta desde que la bandera Española había sido arriada oficialmente en todos los mástiles de las instituciones cubanas, sin embargo lo hacía a bordo de esta y navegando en aguas cubanas.
La mayoría de las fuentes coinciden al afirmar que la Nautilus -cuyo nombre fundacional era el de Carrick Castle ya que fue un clíper fabricado en 1866 en un astillero de la ciudad escocesa de Glasgow, realizaba una visita cordial y en medio de una situación algo complicada, pues las fuerzas militares estadounidenses habían intervenido la isla por segunda vez a petición del mandatario Don Tomás Estrada y Palma.
CUBAÑOLES
El Nautilus realizó un viaje de amistad y reconciliación entre España y Cuba y su impacto fue inmediato, resultando un acontecimiento importante en una capital cubana que aún se recuperaba de las heridas de la guerra.
Ciento diecisiete años después de aquella visita, se calcula que en Cuba haya más de trescientos mil ciudadanos españoles, entre nativos y naturalizados, porque aún quedan algunos "de pura cepa". Entre los primeros anida una idea que para algunos resulta descabellada, desean que la isla vuelva a ser española como lo era entonces.
Los defensores de este proyecto están liderados en el exilio por el señor Fernando "Ferrán" Núñez, quién aboga por la reunificación en una propuesta que no ha sido mal recibida del todo. A ojos de muchos críticos Fernando podría considerarse un traidor, y decir traición en Cuba no es lo mismo que en una Europa abierta y permisible, téngalo por seguro.
Pero aun así persiste en defender su idea, a pesar de las consecuencias que ello conlleva. Por otro lado muchos creen que si Ferran tuviera la oportunidad de explicar mucho mejor su teoría, la del regreso al seno de la "Madre Patria” como una provincia autónoma más, la aceptación sería mayor.
“Las bases culturales están presentes en la lengua, en los nombres, en los apellidos, en la idiosincrasia del cubano”, dijo Ferrán hace unos años en una entrevista en París para el rotativo "El Confidencial", donde se encuentra exiliado.
Según dijo en una ocasión, la idea le vino a raíz de los trámites de su padre para recuperar la nacionalidad. Entonces fue que pensó "en lo fácil que resultaría solucionar todos sus problemas personales, y de paso los de todos los miles de cubanos que ansiaban lo mismo, si Cuba volvía a ser española”, aunque reconoció que ese sueño estaría plagado de obstáculos.
Por ejemplo, desde que España firmó el Tratado de París que puso fin a la dominación sobre la isla, decidió eliminar la ley que declaraba como españoles por defecto a todos los cubanos por nacimiento y por decisión, como había sido hasta la debacle de 1898.
De aprobarse el proyecto, serviría para desestimar los derechos de los Estados Unidos sobre la base de Guantánamo, otra cosa es que Washington lo reconozca.
La otra vía sería que como el artículo IX del tratado que privaba a todos los naturales de esa condición siguiera efectivo, ya que nunca fue aprobado en las Cortes. Los Cubanos siguieron siendo supuestamente españoles hasta la promulgación de la constitución de 1940, y solo debía elegir la Cubana en caso de que fuera ocupar algún cargo público.
Tal fue el caso del presidente interino José A. Barnet y Vinajeras, que tenía a Cataluña como lugar de nacimiento y aun así presidió la máxima legislatura cubana por varios meses, muy buenos por cierto. En este caso la propuesta de Ferran debería transitar por un largo camino hasta llegar al tribunal de justicia Europeo.
Al respecto dijo: “Si se logra demostrar que un cubano, incluso un cubano de raza negra y sin familias españolas, tuviera el derecho a recuperar la nacionalidad, se abriría una brecha legal que el gobierno de Madrid tendría que aceptar, dado el carácter vinculante de ese tribunal”.
Cuba: más españoles que en La Rioja.
Con cerca de trescientos mil cubanos portando pasaporte de España, la isla se ha convertido en uno de los países del mundo con mayor presencia hispana. Pero esa realidad podría ser solo el comienzo, pues de salir adelante proyectos como el de la llamada Ley de los Bisnietos, una propuesta conjunta de la mayor parte de la izquierda con representación parlamentaria, la cifra se dispararía hasta un millón que verían las puertas abiertas para regresar al seno de la antigua patria.
Se trata de una cifra notable para una nación con menos de diez millones de habitantes; mucho más cuando un porcentaje significativo de los posibles beneficiados serían los jóvenes. El hecho de no contar ya con los privilegios migratorios que hasta hace algunos meses les brindaban los Estados Unidos –el presidente Obama derogó la política de “pies secos y mojados”– hizo que muchos cubanos volvieran la vista hacia el país del que un día permanecieron y partieron sus ancestros.
“Estaríamos hablando de una verdadera avalancha de personas”, opinó Horacio Rivera, abogado habanero especializado en asuntos migratorios, y los hechos han demostrado que tenía la razón. Tampoco era algo inimaginable por supuesto. De hecho, libre de España, la isla siguió receptando españoles, sobre todo Gallegos, Canarios y Asturianos, hasta los años treinta por lo menos.
Los propios historiadores cubanos estiman que entre 1900 y 1930 de la republica, más de trescientos mil españoles tomaron ese camino, y muchos decidieron quedarse viviendo en la isla. Es difícil calcular cuántos descendientes de aquellas personas clasificarían en una hipotética ampliación de los términos para otorgar la ciudadanía, pero sin dudas resultaría una circunstancia de profundas implicaciones en el futuro político de ambos países.
Sin embargo....
Según afirma Ferrán Núñez, en Puerto Rico tambien late un Movimiento de Reunificación con España, pese a la autonomía de que forman parte de Estados Unidos. Ahora bien, en Cuba resultaría imposible bajo el actual régimen Comunista, ya que establece como principio la existencia de un único partido, y proscribe cualquier otro que amenace su único protagonismo.
Y claro, el solo intento sería atacado con la cantaleta de “integridad territorial y independencia del país”, y la posibilidad de aplicar duras condenas incluso sanciones de muerte. Ya ese capitulo los Cubanos lo vivieron cuando uno de los presidentes de la República en Armas, Juan Bautista Spotorno, emitió un decreto que llevaba su nombre y que penaba con la muerte cualquier propuesta que desconociera a los mambises y la libertad de la isla.
“Curiosamente años después, fue el propio Spotorno quién terminó convirtiéndose en uno de los más fervientes defensores de la causa autonomista, que propugnaba un sistema de gobierno muy similar al que rige actualmente en las comunidades autónomas de España y que hoy, pese a lo que usted quiera, salvaría a Cuba y la libraría de ese régimen de oprobios y fallido.
De hecho, Cuba tendría un estatus donde contaría con los beneficios que brinda la Unión Europea, e internamente tendrían su propio parlamento y los poderes legislativos, judiciales y ejecutivos estarían separados y respetados.
Pese a ser una idea o un proyecto desconocido por una mayoría de los habitantes de la isla, la posibilidad de un hipotético escenario entre La Habana y Madrid no sería mal vista por buena una buena parte de esa población. Lo demostró El Confidencial entre un centenar de residentes en la capital cubana, donde cuarenta y tres de ellos eran menores de trenta y cinco años años.
Esta pregunta dio por resultado que casi un tercio del total aprobaría algún tratado de asociación entre ambos países -sobre todo en cuanto “a asuntos migratorios y de intercambio económico”-; en cambio entre los jóvenes se elevó hasta prácticamente la mitad de los encuestados.
Como nota significativa, menos de una décima parte se inclinó por la integración plena, con lo cual - y a pesar de que no lo son desde hace sesenta y seis años - sigue primando el Cuba libre. A propósito de este tema, es que comenzamos con la historia de la llegada a Cuba en 1908 de la corbeta Nautilus, y que los Cubanos recibieron multitudinariamente en la bahía con vivas a España y gritos de ...."¡Con España estábamos mejor".
Varios fueron los diarios que dieron cobertura a esta visita, como "La Discusión", que en su edición del seis de junio puso en venta una colección de versos populares cuyo tema central era el advenimiento del buque escuela, y que fue vendida "al precio de diez centavos". Más tarde, el lunes ocho de junio, en un segundo artículo, el diario reflejó detalles sobre el programa general de los festejos organizados por el Comité Ejecutivo de la Colonia Española.
Maldita Hemeroteca
Fuentes citadas en el texto.


