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LA FAMILIA ALLENDE Y LOS MISTERIOSOS SUICIDIOS.

Imagen del hotel Riviera en la Habana. // 

En infinidad de círculos se manejó que la muerte del ex presidente de Chile, Salvador Allende, no fue un suicidio e incluso los más osados en sus elucubraciones señalan al general defenestrado, Patricio de la Guardia, como el autor, al menos intelectual, de la puesta en escena en aquel salón. 

¿Pruebas?, nadie ha podido aportar ni una, pese a ser este un argumento fascinante para cualquier investigador. En cambio la muerte de su hermana, al haber ocurrido en Cuba y de manera más traumática y sensacional si se quiere, le añadió leña al fuego de esa teoría. 

Laura Allende Gossens era parlamentaria de ideología comunista en el congreso chileno, y a diferencia de varios miembros de su familia optó por quedarse en el país cuando el general Augusto Pinochet propinó en golpe de estado de 1973. 

No pasó mucho tiempo que le expulsaron y se fue a vivir a México, con Cuba como país de paso y diversas estancias, pues su hijo, Andrés Pascal, era fundador del movimiento guerrillero marxista MIR, que casualmente su bandera era idéntica a la del 26 de julio, mira tú que cosas. 

Para no hacerle largo el cuento, en uno de esos viajes a la Habana, el 23 de mayo de 1981, la señora Laura Allende se zumbó al vacío desde el piso 18 o 16 del hotel Riviera, en la Habana, según las versiones extranjeras y oficialistas. Algunos transeúntes presenciaron la escena, y vieron además como el cadáver de la pobre señora era cubierto con una sabana.

No era su casa el hotel, ella vivía en una casa del protocolo en el Vedado, pero según las versiones fue citada allí, en el Riviera, por alguien misterioso. Y es aquí conde ocurre un extraño incidente que no ha sido aclarado del todo. El cadáver fue trasladado a la casa del vedado, en opinión de algunos en ese mismo estado tapado con una sabana, para así desviar la atención de lo ocurrido en el céntrico hotel habanero. 

¿Porque?. 

Pues al parecer aquel piso funcionaba una oficina y apartamento de vacaciones para militares de muy alta graduación, de manera que había que separar la escena del crimen en un escenario que vinculara a los militarotes cubanos. Agregar que la señora estaba aquejada de cáncer, y supuestamente ese había sido el motivo por el cual decidió privarse de la vida. 

¿Pero porque desde aquel piso del Riviera?. 
¿Quién era aquel personaje que la citó allí?. 

Encima dicen que dejó una supuesta carta que ni estaba firmada por ella y hasta mecanografiada, donde decía haber amado a Fidel Castro por su obra marxista y bla, bla, bla, de paso lo exculpaba de toda responsabilidad por su suicidio, lo que no hizo si no aumentar en nivel especulativo del relato. Es que la gente en Cuba ya está "camá" de tanto misterio.

En pocas palabras, que supuestamente la zumbaron al vacío porque -supuestamente también- tenía en su poder una carta donde Patricio de la Guardia tenía las instrucciones precisas "de que hacer con su hermano aquel día en la Moneda", pues para nadie es un secreto que Castro quiso convertir a Allende en un mártir. 

Aún así, no deja de ser muy extraño que Castro no se la haya "arrancado" a Patricio junto a su hermano gemelo Tony, aprovechando la cobertura de los juicios de la droga en 1989. ¿Sería esa la razón por la cual compraron el silencio de Patricio rebajándole veintitrés años de su sanción, que encima los cumplió en una granja?. Muy raro todo la verdad. 

En un fragmento de esa supuesta carta publicada en el País y fechada el veinticinco de mayo de 1981, Laura aseguraba que su estado físico y su enfermedad le impedía seguir viviendo, y que ante la imposibilidad de viajar a otro país no le había quedado más remedio que cometerlo en uno tan querido como Cuba. Entonces habían pasado cuatro años del suicidio de su sobrina, pero ya llegaremos ahí.

El régimen castrista se abrazó a esta teoría como la lapa a la roca, agregando además lo que no podía faltar, "la amargura por lo que estaba sucediendo en su patria". No sabemos muy bien que diferencia podría haber entre una dictadura como la de Pinochet y otra como la de Fidel Castro la verdad. En realidad si las hubo, y muchas por cierto, pero no vienen al caso ahora. 

Solo agregar que su sobrina y guerrillera Beatriz, una miembro de los “Elenos”, el Ejército de Liberación Nacional que pretendía seguir los pasos de Ernesto Guevara pero en Chile, también optó por este repentino final, y coincidentemente también se volvió a retomar la cacareada milonga de la depresión post golpe de Estado.

Estando ya divorciada del ex consejero de la embajada cubana en Chile, Luis Fernández Oña, un agente de la inteligencia castrista que casualmente era miembro del GAP, la guardia personal de Salvador Allende, se pegó un tiro con una pistola UZI israelita, la misma que seis años antes le había regalado su "padrino" el dictador barbudo.

Al parecer el suicidio en esta familia era una costumbre, ya que su abuelo y padre de su madre Hortensia, Ciro Bussi Aguilera, también lo había cometido en el pasado. Llegado a este punto, solo nos gustaría agregar algo. ¿Cómo fue posible que esta familia aceptara el extraño relato que hiciera Fidel Castro?.

Hoy se conoce por peritos que Allende murió de un disparo cercano de un fusil AK, con lo cual se ha aceptado la versión del suicidio, pero es que Castro dijo que Allende había recibido un impacto en el estómago que le había hecho inclinarse de dolor, y que un segundo le pegó en el pecho y una vez derribado cuando “ya moribundo fue acribillado a balazos”. ¿De donde se habrá inventado esta historia "Tía Tata cuenta cuentos".

Maldita Hemeroteca  

NOTA: 

El que sí apretó de verdad fue el cuentero de Gabriel García Márquez, cuando aseguró en su libro, escrito un año después y titulado "Chile, el golpe y los gringos", que Allende había muerto cuando "varios disparos de militares golpistas pinochetistas habían coincidido a la misma vez sobre la cabeza" y que el destrozo se debía a que - encima - "le habían golpeado con las culatas de sus armas".

Como no va tener la cabeza destrozada, si murió de un disparo desde muy corta distancia con un fusil como ese, que encima no era ni del reglamentario del ejercito chileno. ¡Tremenda película se mandó el Gabo!. Sepa que canales chilenos, como el el programa "Los Archivos del Cardenal", de TVN, apuntaron a un supuesto "suicidio asistido". Oiga amigo, como si no fue la primera vez que a Patricio de la Guardia lo relacionaban con el sicariato institucional.