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FRANCISCO FRANCO, NI MASONES NI COMUNISTAS

La relación amor odio de Franco con la masonería es uno de los episodios históricos más controvertidos de la historia de España del pasado siglo XX. Se dice, una historia nada probada, que antes de ser quien fue solicitó su ingreso en la masonería pero fue rechazado.

Mire, en nuestra modesta opinión, dudamos mucho que los masones hayan rechazado a un hombre que fue poco menos que el héroe de la guerra del Rif en Marruecos, que hasta el grado de general le valió. De hecho, su hermano Ramón Franco, muerto en un accidente aéreo, sí lo fue pero en fin, es cierto que esa historiografía ha corrido durante años. 

Menos de dos meses después de la sublevación nacionalista que desencadenó la guerra civil el 15 de septiembre de 1936, Franco publicó su primer decreto contra la masonería y en su artículo uno se podía leer lo siguiente: "La Francmasonería y otras asociaciones clandestinas son declaradas contrarias a la ley. Todo activista que permanezca en ellas tras la publicación del presente edicto, será considerado como reo del crimen de rebelión".

Franco en su despacho del Palacio Real del Pardo. //

Luego, en marzo de 1938, firmó la ley para la represión de la masonería y el comunismo y demás "sociedades secretas", cuya primera decisión fue la requisa sistemática de todos los archivos, bibliotecas y editoriales pertenecientes a las diversas logias masónicas. A partir de entonces fueron perseguidos y fusilados un mínimo de dos centenares de masones después de que se publicara el decreto.

Además mandó a eliminar todas las inscripciones o símbolos de carácter masónico o que pudieran ser juzgados ofensivos para la Iglesia Católica, incluso de todos los cementerios, y como preludio de la ley del uno de marzo de 1940. Fue una cosa muy curiosa la verdad, porque ni siquiera Hitler demostró tanta virulencia contra la masonería. 

Algunos historiadores plantean que pudo haberlos culpados de la pérdida de la guerra hispanoamericana de 1898. Esto, a su vez, se sumó a décadas de ataques del vaticano a la masonería como una conspiración internacional que buscaba derrocar el orden político cristiano, y para Franco, un ferviente católico, la estrecha relación entre la iglesia y el estado era la base de la identidad española.

Para el Caudillo la masonería era similar al comunismo: una conspiración internacional orquestada por judíos para destruir la sociedad cristiana tradicional. Así como la Internacional Comunista había sido organizada por judíos, la masonería era un complot judío aún más antiguo para destruir la civilización cristiana, y en este caso la de España.

En realidad poco sabemos, ni siquiera entendemos muy bien de que iba en realidad ese mundo masónico, pero si tenemos claro algo y es que algunos de los principales revolucionarios comunistas habían sido miembros de logias masónicas. Incluso hay historiadores que aseguran que en Cuba la masonería tuvo su mejor momento durante los primeros años del Castrismo. 

Tambien podría ser una gracia que les concedió el tirano, entre otras cosas por haber albergado en sus logias a lo que más valió y brilló de nuestros patriotas del siglo XIX. Pero no es de cuba que estamos hablando. Apenas en el 2023 el Papa Francisco aprobó el dicasterio para la doctrina de la Fe, con fecha trece de noviembre de ese mismo año, que prohibía a los católicos unirse a la masonería. Y para entonces, hacía ya mas de cuarenta años que el caudillo había partido hacia la eternidad.

Total, que la Masonería en España no volvió a ser legal hasta el diecinueve de mayo de 1979, pero no por orden política o gubernamental alguna, sino por decisión judicial confirmada por el Tribunal Supremo donde quedó probado que dicha asociación no era paramilitar, y que sus actividades y fines no podían ser tipificables como delito.


Maldita Hemeroteca 
Fuentes de internet.