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JUAN PABLO ROQUE NO PODRÁ DESPEDIR EL 2025


El espía Juan Pablo Roque, expiloto de la Fuerza Aérea del régimen de la Isla, famosos por penetrar a la organización "Hermanos al Rescate" del exilio cubano en Miami, murió el pasado 25 de noviembre en La Habana, a la edad de 70 años. 

Luis Domínguez, miembro de la Fundación para los Derechos Humanos en Cuba y encargado de la base de datos Represores Cubanos, explicó a Telemundo 51 que su muerte fue corroborada por dos pilotos cubanos: “Juan Pablo Roque había sido operado de corazón abierto y contrajo un virus mientras fue operado o después de la operación, y murió el día 25 de este mes.”

Roque llegó a Estados Unidos en 1992 presentándose como un desertor, cuando en realidad trabajaba como agente de la inteligencia cubana. Se integró en el exilio, ganó confianza y hasta contrajo matrimonio en Miami.

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Probablemente el piloto cubano que ha sido acusado recientemente de mentir en los cuestionarios de asilo en Estados Unidos, Luis Raúl González-Pardo Rodríguez, de 64 años, debió haberse visto reflejado en el espejo de este conocido suyo, el miserable espía cubano Juan Pablo Roque, que hasta hace muy poco se encontraba bastante amargado en La Habana por la vida de mierda que llevaba.

Según leí por aquellos días en el periódico El Mundo, el tipo estaba tan necesitado de plata que tuvo que poner en venta su caserón de dos pisos y hasta el reloj Rólex. El mismo se lo confesó a un periodista americano, Tracey Eaton, quien fuera corresponsal en La Habana del 'Dallas Morning News' por aquellos años. "Es que necesito el dinero para vivir", dijo. 

Roque estuvo infiltrado varios años en organizaciones del exilio radicadas en la zona de Opalocka, donde operaba la organización "hermanos al rescate" que ayudaba a los balseros que huían de Cuba. No obstante se llegó a decir que su principal misión en los EEUU había sido la de secuestrar al general de la fuerza aérea cubana Rafael Del Pino, un opositor al régimen castrista protegido del gobierno de los Estados Unidos. Otra "paja mental" de la Habana.

Y claro, tuvo que pulirla bien duro al verse obligado a salir por patas de Miami rumbo la Habana, tras dejar listo el derribo de las tres avionetas aquel veinticuatro de febrero de 1996 donde murieron los cuatro pilotos civiles, Carlos Costa, Mario de la Peña, Pablo Morales y Armando Alejandre Jr., más un tercer avión que logró eludir la persecución del referido González -Pardo precisamente, ahora complicado de mala manera, y que afortunadamente pudo regresar a salvo al aeropuerto.

Roque frente a su casa
No tenemos muy claro como fue que Roque pudo regresar a Cuba, probablemente se robó una embarcación o uno de los mismo Cessna que pilotaba el muy condenado.

Lo que si se conoce es que fue ayudado por alguno de los cinco espías de la red avispa que luego fueron arrestados en septiembre del año 1998, y condenados a largas penas. Roque, que en ese entonces tenía 56 años, había heredado de sus padres ese casoplón bastante destartalado en el reparto Kholy, uno de los más exclusivos de la Habana.

En el año 1992 se le había colado a los Marines Yankees de la base naval de Guantánamo, y aparentando "descontento con el régimen castrista" se presentó ante las autoridades que, una vez le interrogaron, le dieron el asilo político. Enseguida partió hacia Miami. En dicha entrevista no quiso decir en cuanto vendía su casa, pero del reloj, un Rolex GMT Master II, lo había puesto en venta por cuatro mil quinientos dólares.

En la entrevista, este doble agente, pues informaba también previo pago al FBI, fue tan cínico que llegó a decir que si podía echar atrás el tiempo "sacaba a esos muchachos de las naves", aseguró lo siguiente: "Yo no tengo la culpa. No hice nada indebido. No ordené que mataran a nadie. La decisión de derribar los aviones fue del gobierno soberano de Cuba. La decisión de derribar las avionetas fue tomada por sus constantes incursiones aéreas, violaciones del espacio aéreo".

En cambio recordemos que en un video casero que subió en YouTube en el año 2011, se le vio cantando, muy relajado y bastante ebrio, mientras saludaba a su madre en España como si nada. Incluso en una anterior entrevista en CNN, concedida a los pocos días de llegar, tuvo la desfachatez de lamentar lo único que extrañaba de Miami, su Jeep Cherokee que tuvo que dejar abandonado al salir huyendo como la rata que fue.

Pardo con orla roja.
Creo que una buena definición de este miserable la dio la que fuera su esposa, la señora Ana Margarita Martínez con la que contrajo matrimonio en 1995: 

“Si usted busca la definición de un sociópata, lo describe muy bien. El pensó que iba a ser alguien en Cuba, y no es nadie. Probó la libertad en Estados Unidos y ahora no tiene ninguna. Ni siquiera puede decir que siente un temor real de repercusiones. Le vendió su alma al diablo y ahora está pagando un alto precio". 

Solo agregar que Margarita ganó 27 millones de dólares en un juicio en el cual este tipo salió condenado en ausencia. No los ha podido cobrar como es lógico, pero el ex presidente George Bush le dio una compensación de 198 mil dólares, más tres aviones que habían sido confiscados con anterioridad al régimen castrista.

Ahora este piloto, González-Pardo Rodríguez, que pensó quizás que nunca sería descubierto, se encuentra acusado de mentir al Formulario I-485, o sea, la solicitud de registro de residencia permanente, o ajuste de estatus, con declaraciones falsas, concretamente las que se referían a su participación anterior en la Fuerza Aérea Cubana entre los años 1980 y 2009. Le va resultar difícil escapar de esta.

El menda llegó a los Estados Unidos gracias a una invitación que le hiciera su colega de profesión, el mayor Orestes Lorenzo, el famoso piloto escapado de Cuba y protagonista del "vuelo del amor", (sacó de Cuba a su mujer y sus hijos en un avión clandestinamente) que al respecto señaló que su único objetivo era buscar un cambio de mentalidad entre los pilotos castristas, pues está convencido que no habrá un cambio en Cuba sin la participación de ellos. 


Maldita Hemeroteca
Fuentes: El Mundo.es 
The Guardian.com