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| Ñáñigos cubanos presos en Figueres, en Cataluña |
Sin ninguna pretensión investigativa, - tampoco podemos - les ofrecemos cinco sencillas historias sobre el ñañiguismo en Cuba y como no podía ser de otra manera, relacionamos a la mayor conocedora de esta secta secreta en la isla, Doña Lydia Cabrera. Esperamos que le guste...
La historia de Cuba recoge que el cargamento de esclavos más reciente que desembarcó en Cuba fue en el mes de abril de 1873, entraron por la costa sur y fue trasladado inmediatamente al ingenio azucarero Juraguá, en las cercanías de la ciudad de la provincia de Cienfuegos.
Hay indicios de que en fechas posteriores arribaron a Cuba algunos barcos negreros más; pero no existen pruebas
concretas al respecto. Por lo tanto, fijando los años de 1518 y 1873 como las entre fechas, tendríamos 355 años del traslado coercitivo de seres humanos más gigantesco que ha conocido la historia. A lo largo de este periodo se estima que arribaron a América no menos de 9.5 millones de africanos, en función de seis producciones fundamentales: azúcar, café, tabaco, algodón, arroz y minería.
Hay indicios de que en fechas posteriores arribaron a Cuba algunos barcos negreros más; pero no existen pruebas
concretas al respecto. Por lo tanto, fijando los años de 1518 y 1873 como las entre fechas, tendríamos 355 años del traslado coercitivo de seres humanos más gigantesco que ha conocido la historia. A lo largo de este periodo se estima que arribaron a América no menos de 9.5 millones de africanos, en función de seis producciones fundamentales: azúcar, café, tabaco, algodón, arroz y minería.
Para 1791 el temor a los levantamientos de negros esclavos se convirtió en una obsesión para el poder colonial, sobre todo a partir de la revolución Haitiana de ese año 1791. Esta revuelta trajo como consecuencias un crecimiento de la producción de en las plantaciones cubanas y un considerable aumento de la población esclava (La Habana pasó de 50.000 habitantes en 1791 a 112.000 en 1828).
Durante las primeras décadas del siglo XIX la administración española de Cuba persiguió con dureza cualquier intento de asociación de negros. En 1812 tuvo lugar un intento de emancipación de esclavos liderados por José Antonio Aponte (conocida como Conspiración de Aponte) que finalizó con una fortísima represión; y donde los abakuás o ñáñigos fueron un foco de esta vigilancia policial.
La primera detención de un ñáñigo que se recuerda en Cuba, ocurrió en julio de 1839, la de Margarito Blanco, que en
una carta requisada firma como Ocongo de Ultán. Junto a él se detuvieron a otras personas las cuales estuvieron implicadas en la Conspiración de la Escalera de 1843-1844 que, como la de Aponte, fue violentamente reprimida.
una carta requisada firma como Ocongo de Ultán. Junto a él se detuvieron a otras personas las cuales estuvieron implicadas en la Conspiración de la Escalera de 1843-1844 que, como la de Aponte, fue violentamente reprimida.
El libro "El ñañiguismo en el siglo pasado", de la inmortal Lydia Cabrera, nuestra destacada etnóloga, investigadora y narradora cubana, que fue publicado en 1969, menciona en su parte final el chiste con el acento típicos de los gallegos, acerca de los ritos abakúas en Cuba:
- Vamos al ñáñigo tío.
- Vamos.
- ¿Te gusta, rapaz?
- Si tío, me justa.
- ¿Y cómo es el ñáñigo, sobrin?
- Pós, nada... pós miusté. Verá, allí unos panchos con plumas en las patas, cascabeles en la centura, una sombrera mirando al revés y allá, en un rinconcín, uno con un tamburcin que dice: E... yé yé yeiz makozbikoz
-¿makozbi que?, ¡me cachiz en Ceuta, rediós!”.
LOS ÑAÑIGOS.
- Vamos.
- ¿Te gusta, rapaz?
- Si tío, me justa.
- ¿Y cómo es el ñáñigo, sobrin?
- Pós, nada... pós miusté. Verá, allí unos panchos con plumas en las patas, cascabeles en la centura, una sombrera mirando al revés y allá, en un rinconcín, uno con un tamburcin que dice: E... yé yé yeiz makozbikoz
-¿makozbi que?, ¡me cachiz en Ceuta, rediós!”.
A finales del siglo XIX el prestigioso criminalista español, Rafael Salillas, recibió una carta impactante. Un presidario cubano del penal de monte Hacho, en Ceuta, España, le aseguraba pertenecer a la sociedad secreta de ñáñigos o abakúas; y acompañaba el texto con un dibujo que representaba un ‘plante’ o lugar donde se celebran las ceremonias rituales del grupo. Además, prometía desvelarle los misterios de la organización.
La sociedad secreta "abakúa o ñáñigos" constituye un caso único en América. Surgió en Cuba entre los esclavos negros capturados en la zona de Calabar, al sur de Nigeria. Los primeros ‘juegos’ - apelativo que reciben sus células - aparecen en 1830 y servían para la autoprotección de sus miembros y la conservación de los ritos religiosos africanos, en los que prevalece el culto a los muertos y a sus antepasados.
---Los ñáñigos se extendieron por las zonas portuarias de La Habana, Matanzas y Cárdenas, donde llegaron a tener fuerza como gremio incluso a la hora de facilitar puestos de trabajo.---
En un principio tenía un carácter secreto y compartimentado, pues sólo admitían como miembros a varones ‘no afeminados’ e incluso hasta prohibieron la entrada de mulatos para que no desvirtuasen las creencias africanas. Luego, con el tiempo, los mulatos obtendrían el permiso de juramentación e incluso, en 1863 se fundó el primer juego ñáñigos blancos.
En la convulsa Cuba de finales del siglo XIX, sus actividades y carácter secreto levantaron suspicacias entre las autoridades militares españolas, de ahí que muchos de sus líderes fueron deportados a las prisiones de Ceuta, Fernando Poo, Figueres y las Chafarinas.
Supuestamente los ñáñigos fueron encarcelados por las acusaciones que contenía un informe del sub inspector de vigilancia del noveno distrito habanero, José María del Cristo en 1870.
En 1888 Salillas se desplazó hasta el penal del monte Hacho, donde presenció una ceremonia ñáñiga y pudo entrevistarse con miembros del grupo, aunque no se tiene constancia de que contactase con el que le había escrito. Impresionado, Salillas empezó a investigar el mundo abakúa y publicó, en 1901, el artículo ‘Los ñáñigos en Ceuta’, en la revista general de legislación y jurisprudencia.
El trabajo fue publicado en 1970 con el título de ‘La Sociedad Secreta Abakúa’, por la experta Lydia Cabrera, donde rescató las impresiones transmitidas por Salillas después de presenciar el rito...
Poco después nos encontrábamos en la explanada coincidiendo con la aparición de un cortejo extraño, con figuras extrañas, vestidas algunas de ellas con trajes fantásticos, tocando una especie de tambores de estructuras primitiva, cantando, accionando y bailando.
Contemplando los “juegos” de los ñáñigos en la prisión de Ceuta, Salillas se preguntaba y a su vez se contestaba: “¿qué es el ñañiguismo?”.
Sus indagaciones sobre la cultura afrocubana y la tradición insular son las más importantes realizada en ese campo, y sus ensayos sobre la presencia de África en Cuba son clásicos del género:
La sociedad secreta "abakúa o ñáñigos" constituye un caso único en América. Surgió en Cuba entre los esclavos negros capturados en la zona de Calabar, al sur de Nigeria. Los primeros ‘juegos’ - apelativo que reciben sus células - aparecen en 1830 y servían para la autoprotección de sus miembros y la conservación de los ritos religiosos africanos, en los que prevalece el culto a los muertos y a sus antepasados.
---Los ñáñigos se extendieron por las zonas portuarias de La Habana, Matanzas y Cárdenas, donde llegaron a tener fuerza como gremio incluso a la hora de facilitar puestos de trabajo.---
En un principio tenía un carácter secreto y compartimentado, pues sólo admitían como miembros a varones ‘no afeminados’ e incluso hasta prohibieron la entrada de mulatos para que no desvirtuasen las creencias africanas. Luego, con el tiempo, los mulatos obtendrían el permiso de juramentación e incluso, en 1863 se fundó el primer juego ñáñigos blancos.
En la convulsa Cuba de finales del siglo XIX, sus actividades y carácter secreto levantaron suspicacias entre las autoridades militares españolas, de ahí que muchos de sus líderes fueron deportados a las prisiones de Ceuta, Fernando Poo, Figueres y las Chafarinas.
| Ñañigos cubanos |
En dicho informe se calificaba a los ñáñigos como “instrumentos creados para la maldad”, y se mencionaba en especial a un ñáñigo insurrecto llamado "Caoba" como perteneciente a los mambises.
Sea como fuere, decenas de abakúas fueron trasladados al África española donde mantuvieron sus ritos y vestimentas grupales, al menos fue así en los penales de Ceuta y Fernando Poo, en la Guinea Ecuatorial.
Regresando a la historia del "informante", todo parece indicar que uno de estos ñáñigos se puso en contacto con Rafael Salillas, el importante médico criminólogo oscense (de Huesca, en Aragón) cuyos estudios sobre la picaresca española y la obra de Cervantes renovaron el sistema penitenciario nacional. Ese abakuá prometía confesarle los secretos de la críptica sociedad africano-cubana.
En 1888 Salillas se desplazó hasta el penal del monte Hacho, donde presenció una ceremonia ñáñiga y pudo entrevistarse con miembros del grupo, aunque no se tiene constancia de que contactase con el que le había escrito. Impresionado, Salillas empezó a investigar el mundo abakúa y publicó, en 1901, el artículo ‘Los ñáñigos en Ceuta’, en la revista general de legislación y jurisprudencia.
El trabajo fue publicado en 1970 con el título de ‘La Sociedad Secreta Abakúa’, por la experta Lydia Cabrera, donde rescató las impresiones transmitidas por Salillas después de presenciar el rito...
“Estábamos practicando la visita a los calabozos del Achó, cuando oímos ruido de algazara y de tambores y el presidiario que se encontraba en el calabozo en que nos hallábamos perdió su aspecto mustio, se incorporó con alegría, prestó atención y exclamó: ¡Los ñáñigos!
Poco después nos encontrábamos en la explanada coincidiendo con la aparición de un cortejo extraño, con figuras extrañas, vestidas algunas de ellas con trajes fantásticos, tocando una especie de tambores de estructuras primitiva, cantando, accionando y bailando.
Aquello era una verdadera exhibición ñáñiga, tan auténtica como las presenciadas en las calles de La Habana, con actores provenientes de aquel país que habían traído, junto con sus personas, a sus costumbres y ceremonias”.
Contemplando los “juegos” de los ñáñigos en la prisión de Ceuta, Salillas se preguntaba y a su vez se contestaba: “¿qué es el ñañiguismo?”.
No es una mascarada ni una sociedad tenebrosa. Es una importación étnica: es el país africano que canta y danza cosas que en África deben de tener una significación”. Este médico se convierte en la primera persona que estudia con carácter científico la sociedad abakúa, antes incluso de que lo hiciera ningún cubano.
El estudio desgraciadamente quedó inconcluso, aunque Salillas llegó a publicar el artículo ya referido que inspiraría a un joven isleño llamado Fernando Ortiz Fernández, quien con el tiempo y como Lydia, acabó siendo otro referente ineludible de la antropología cultural cubana.
| Ñáñigo en Ceuta |
Los negros brujos (1906); Los negros esclavos (1916); Los bailes y el teatro de los negros en el folclore de Cuba (1951); Estudios etnosociológicos (1991); Hampa afrocubana (1906 y 1916); Glosario de afronegrismos (1924); Contrapunto cubano del tabaco y el azúcar (1940); Los instrumentos de la música afrocubana (1952-1955) e Historia de una pelea cubana contra los demonios (1959).
Volviendo al tema, al parecer los rituales abakúas en Ceuta y la Península no sobrevivieron a los presos que allí estuvieron aunque en algún lugar de Madrid deben encontrase las atributos ñáñigos que se encontraron a principios del siglo pasado. Sin embargo, en Guinea Ecuatorial sí se conservan vestigios de los ñáñigos cubanos que fueron recluidos en el penal de Fernando Poo.
El estudio de Ceuta inspiró una nueva visión sobre Cuba
Según explica Jesús Cañete en su libro "La peligrosa secta de los ñáñigos", el autor afirma lo siguiente:
Volviendo al tema, al parecer los rituales abakúas en Ceuta y la Península no sobrevivieron a los presos que allí estuvieron aunque en algún lugar de Madrid deben encontrase las atributos ñáñigos que se encontraron a principios del siglo pasado. Sin embargo, en Guinea Ecuatorial sí se conservan vestigios de los ñáñigos cubanos que fueron recluidos en el penal de Fernando Poo.
En Cuba la ñañiguez sobrevivió a los avatares históricos y constituye un elemento decisivo de la cultura negra, aunque poco conocido por su carácter secreto. Aún tienen varios millares de miembros en las zonas portuarias, según recoge la investigación ‘Relación Barrio-Juego Abakúa en Ciudad de La Habana’, de Ramón Torres, así como en la zona de Marianao, concretamente en el barrio del "Pocito".
Además, en una tesis presentada en el año 2005 en la Universidad Nacional Autónoma de México por Maybel Piñón, destacada profesora e investigadora de ese país, aseguraba que aún se habla en la isla el efi, jerga ritual abakúa, siendo un caso único en el continente americano.
El estudio de Ceuta inspiró una nueva visión sobre Cuba
Según explica Jesús Cañete en su libro "La peligrosa secta de los ñáñigos", el autor afirma lo siguiente:
"Un grupo abacuá se le llama popularmente «nación», «tierra», «potencia» o «juego», está formado por un número indeterminado de hermanos que se conoce como «abanecues»; «moninas» o «ecobios». Son dirigidos por trece dignatarios («obones» o «plazas») que se distribuyen del siguiente modo:
Cuatro principales (Mocongo, Iyamba, Isue e Isunecue, este último ayudante de los tres primeros) que portan un bastón o «itón», y algunos de ellos un tambor que no se percute que puede ser el denominado «Ecué», donde reside la voz divina o el «Sesé Eribó», que representa a la Sikanecue, mujer que fue sacrificada. A ellos hay que sumar otros tres miembros: Mpegó, Nkríkamo y Ecueñón. Estos siete integran la junta directiva.
A estas plazas principales hay que añadir otros seis cargos o «plazas» secundarias: Mosongo, Abasongo, Nkóboro, Eribangandó, Nkánima y Nasakó; cada uno de ellos desempeña un papel bien determinado en las diferentes ceremonias ñáñigas".
Por otro lado Roberto González Echevarría, profesor norteamericano de la Universidad de Yale, afirma que el hampa constituía el estrato social donde lo humano, lo terriblemente humano, se manifestaba al desnudo y que servía para comprender, no al hampa en sí misma, sino al resto de la sociedad y la cultura a través de ella.
Por otro lado en el tiempo en que el brillante Fernando Ortiz estudiaba en España e Italia, publicó en 1906 el trabajo ‘El hampa afrocubana’, donde asumía la visión sociológica de Salillas. Mientras Ortiz desarrolló una intensa actividad como jurista, arqueólogo, periodista, etnólogo y antropólogo, estudió innumerables aspectos de la realidad cubana, entre ellas sus raíces histórico-culturales de los afrocubanos, así como criminología, lingüística, música, folklore, economía, historia y geografía.
Considerado una de las figuras científicas de mayor trascendencia de Hispanoamérica, algunos llaman a Ortiz ‘el tercer descubridor de Cuba’ tras el almirante Cristóbal Colón y el barón Alejandro de Humboldt, otro que visitó y estudió la isla entre el 1800 y el 1804.
Huella en la Guinea española
Aunque queda documentada la celebración de ritos ñáñigos en el penal del Hacho, las celebraciones abakúas no se transmitieron a las costumbre locales. Por contra, la huella de los ñáñigos encerrados en la isla de Fernando Poo, territorio de la actual Guinea Ecuatorial, se mantiene viva. Así se desprende del trabajo de Isabela de Aranzadi titulado: "Instrumentos musicales en los ritos de Guinea Ecuatorial".
Aunque queda documentada la celebración de ritos ñáñigos en el penal del Hacho, las celebraciones abakúas no se transmitieron a las costumbre locales. Por contra, la huella de los ñáñigos encerrados en la isla de Fernando Poo, territorio de la actual Guinea Ecuatorial, se mantiene viva. Así se desprende del trabajo de Isabela de Aranzadi titulado: "Instrumentos musicales en los ritos de Guinea Ecuatorial".
Tras la abolición de la esclavitud, el rito de la sociedad secreta Ekpe de los efik, transformado en Cuba por los esclavos carabalíes y denominado Abakúa, viajó como elemento otorgador de identidad a Fernando Poo con los ñáñigos deportados del siglo XIX, y que criollos fernandinos practican en Bioko con el nombre de bönkó”. (Mire de donde es que sale este término o expresión propia del sub mundo cubano )
Maldita Hemeroteca
Fuentes: Prensa Española / El legado cubano en África. Ñáñigos deportados a Fernando Poo. / Fuentes citadas en el texto.

