Leyland es una marca histórica de vehículos originaria del Reino Unido, especialmente conocida por la fabricación de autobuses, camiones y otros vehículos de transporte pesado. Su historia es fascinante y está marcada por su evolución desde los primeros años de la industria automotriz.
Aquí te hago un pequeño recorrido por su legado:
Historia Temprana
Leyland fue fundada en 1896 bajo el nombre de Lancashire Steam Motor Co., en la localidad de Leyland, en la región de Lancashire, Inglaterra.
Fue creada inicialmente como una empresa fabricante de vehículos de vapor, pero pronto se especializó en la producción de automóviles a medida que la industria del motor evolucionaba. En sus primeros años, Leyland estaba principalmente involucrada en la fabricación de motores y vehículos de vapor para uso comercial.
EXPANSIÓN Y ÉXITO
A lo largo de los años, Leyland comenzó a producir vehículos más diversos, como autobuses y camiones, lo que le permitió expandir su presencia en mercados internacionales. Durante el siglo XX, Leyland se consolidó como uno de los fabricantes más importantes de vehículos comerciales en el Reino Unido.
Uno de los modelos más emblemáticos de la marca fue el Leyland Tiger, especialmente popular en la década de 1950. Los Royal Tiger y Olympic fueron otros modelos icónicos que ganaron una notable fama en diversos países, como Cuba, donde se convirtieron en un símbolo del transporte urbano.
LEYLAND EN CUBA
Una parte significativa de la historia de Leyland en Cuba está relacionada con sus autobuses. En 1951, los autobuses Leyland llegaron a La Habana y reemplazaron al sistema de tranvías que había estado en funcionamiento desde 1901. Este cambio fue parte de un esfuerzo por modernizar el transporte público de la ciudad.
Los autobuses del modelo Royal Tiger fueron los primeros en operar en Cuba y se integraron rápidamente a la vida cotidiana de los habaneros.
Los ómnibus Leyland se integraron a la vida cotidiana de los habaneros en 1951 cuando se incorporaron a la empresa Autobuses Modernos S.A sustituyendo al servicio de tranvías que operaba en la ciudad desde 1901.
En total, se importaron más de 1,700 autobuses Leyland a Cuba durante varias décadas. Estos vehículos fueron populares por su robustez, aunque algunos modelos tenían ciertas dificultades de manejo, como direcciones duras y transmisiones manuales que no siempre eran cómodas para los conductores.
DECLIVE Y CIERRE
No fue hasta 1965 que se importa el último modelo de Leyland que circuló en el país, en este caso el modelo Olympic MCW EL3 con un diseño de carrocería más moderno y manteniendo un sistema de transmisión más moderna.
Se alcanzó la cifra de casi 900 ómnibus de ese modelo que cubrieron todas las rutas de ómnibus de La Habana, su número fue decreciendo con el tiempo, producto del envejecimiento lógico y los rigores de la explotación.
A medida que pasaron los años, Leyland enfrentó dificultades financieras, como muchos otros fabricantes de la época.
Durante los años 70 y 80, la compañía pasó por varios cambios de propiedad y reestructuraciones. Finalmente, en 1986, Leyland Motor Corporation fue adquirida por British Leyland, un conglomerado de la industria automotriz británica. En los años posteriores, la marca Leyland fue absorbida por otras empresas y, finalmente, dejó de existir como una marca independiente.
LEGADO
A pesar de su desaparición como marca, Leyland dejó un legado importante en la industria del transporte, especialmente en el ámbito de los vehículos comerciales y el transporte público. Sus vehículos siguen siendo recordados con cariño en lugares como Cuba, donde los antiguos autobuses Leyland todavía evocan nostalgia en muchas personas.
Maldita Hemeroteca
