Un pequeño documental de la realizadora Lourdes de los Santos, muestra las lamentables condiciones en que se encontraba hace diez años la casona que perteneció a la familia Loynaz en el vedado, la Habana, un lugar donde Dulce María escribió su emblemática novela Jardín y vivió sus más fértiles años de vida intelectual.
Últimos días es el título de ese trabajo, en el que refleja la desidia, el abandono y también la historia de toda una época en ese inmueble, histórico por demás, ubicado en la intercepción de la calle Línea y catorce. Que pena todo, habida cuenta de que esta fue una de las primeras casas fabricadas en ese barrio, y donde la familia de la escritora se mudó en 1904.
Entonces la Loynaz, que como sabemos era la hija del general dominicano que peleó en el ejercito libertador, Enrique Loynaz y del Castillo, tenía apenas dos años. Allí no se salvó de los ladrones ni la cerca y ni una sola de las estatuas que una vez la señorearon. Sin dejar de mencionar que alguna vez sirvió de cobijo a personas tan importantes como Federico García Lorca, Juan Ramón Jiménez o Gabriela Mistral, nada más y nada menos.
Una vez alguien la visitó en su otra casa de E y 19, bastante cerca de allí, y le preguntó sobre el caserón en concreto, y la premio Cervantes respondió muy triste: "Hace tanto tiempo que perdí de vista esa casa que ya apenas la recuerdo. Además, ha sido tan desfigurada, tan cambiada, tan mancillada, que prefiero no hablar de ella".
