BREAKING

10/recent/ticker-posts

NO SOLO LOS PILOTOS RECIBIRAN LA TARDÍA JUSTICIA


En la causa No 127 del año 1959, cuarenta y tres pilotos del régimen de Fulgencio Batista fueron enjuiciados en Santiago de Cuba. La vista se celebró un 13 de febrero y se extendió hasta al 2 de marzo.

Aquellos pilotos fueron absueltos, no existió nada que probarse su participación en los delitos imputados, como bombardeos en la Sierra, y como el tirano Fidel Castro ya los daba por sentenciados y muertos, no lo pensó ni un minuto para nombrar un nuevo tribunal presidido por su incondicional Manuel Piñeiro Losada, el temible "Barba Roja".

Conclusión, el 5 de marzo fueron condenados 19 de ellos a treinta años de prisión, y el resto a penas menores de 20 y 10 años. Y bueno, ya para el día doce Raúl Castro protagonizó la comentada matanza de la Loma de San Juan, ejecutando a 71 ex Batistianos más.

Para toda Cuba y sus cayos adyacentes, quedaba claro que habían llegado al poder verdaderos "gatillos alegres", a los que no le temblaba el pulso a la hora de arrebatar una vida. Aun así, cientos de otros Cubanos decidieron hacerles frente en varios macizos montañosos de la isla. Uno de ellos fue el maestro Plinio Prieto Ruiz,  que nació en la localidad de Santa Clara, antigua provincia de Las Villas, el 21 de Junio de 1923. 

Y es que echando un vistazo a los alzados caídos en las lomas del Escambray, como en otras zonas de la isla, nos llamó la atención el valor y la consagración que dedicó el comandante del ejercito rebelde Plinio Prieto Ruiz (1923-1960) a luchar contra una dictadura por la que se jugó la vida engañado. 

Fue el tercero de cuatro hermanos, todos hijos del matrimonio Dr. José R. Prieto y la Dra. Maria C. Ruiz. Siendo muy pequeño su familia se trasladó a Nueva York donde aprendió sus primeras letras en la escuela pública de aquella ciudad, por lo que desde temprana edad dominaba el inglés y y su lengua materna, el español.

Al cabo de 6 años volvieron a Cuba terminando su primera enseñanza en el Colegio de los Hermanos Maristas, en la Víbora, en la Habana. Estudió bachillerato en el Instituto de Segunda Enseñanza de la Víbora; y se matriculó en la Universidad de La Habana en la Escuela de Derecho, carrera que no terminó por distintas circunstancias.

Fue profesor de inglés en la Escuela Superior No 3 "Marta Abreu" de Marianao. Después de 12 años de ejercicio, fue separado del cargo por sus actividades políticas que derivaron en convertirse en el organizador del Segundo Frente del Escambray con el grado de Comandante. 

Por una delación de un campesino de la zona, Félix Hurtado, fue sorprendido y hecho prisionero en el pueblo de Cumanayagua. De allí fue trasladado a Topes de Collantes y enseguida al "G-2" de La Habana. Villa Marista.

A los diez días de haber sido hecho prisionero lo trasladaron a Santa Clara para celebrarle un juicio en el campamento militar “Leoncio Vidal", el día 12 de octubre, siendo fusilado, bueno más bien ametrallados `porque se usaron metralletas en vez de fusiles, ese mismo día en el campo de tiro "La Campana" en Hoyo de Manicaragua, muy próximo al lomerío del Escambray.

Ni siquiera hubo espacio para una mínima apelación antes de dictarse la sentencia definitiva, la que recibió junto a cuatro de sus compañeros, los campesinos Porfirio "El negro" Ramírez, Sinesio Walsh, José Palomino y Ángel Rodriguez del Sol, como integrantes todos de la causa No 829 de 1960.

Alzados del Escambray.

Fué ejecutado y asistido en sus últimos momentos por el Padre español Olegario Cifuentes, quien afirmó que sus últimas palabras fueron: "Si tiene oportunidad de ver a mi señora, a los niños y a mi vieja, dígales que les quiero mucho. Que les guardo el último recuerdo y que muero con una fe a plenitud en Dios y en los hombres”.

Asimismo, el 18 de abril de 1961 fueron fusilados en La Cabaña Virgilio Campanería, Alberto Tapia Ruano, Carlos Antonio Rodríguez Cabo, José Calderín, Carlos Manuel Calvo Martínez, Lázaro Reyes Benítez, Efrén Rodríguez López, y Filiberto Rodríguez Ravelo, todos ex integrantes del movimiento rebelde 26 de julio de Fidel Castro.

El historiador cubano Rafael Rojas, radicado en México y autor del libro "Historia Mínima de la Revolución", cita el siguiente dato: “Se estima que en diciembre de 1959 ya se habían realizado 553 ejecuciones, mientras que en noviembre del año siguiente la cifra había ascendido a 1330, en su mayoría ya no de batistianos sino de anti comunistas”.

El dictador Raúl Castro llegó a afirmar que existieron un total de 179 bandas guerrilleras, compuestas por 3,591 alzados, mientras que su cifra de 500 milicianos muertos contradice con la de Norberto Fuentes, que en su libro "Caza bandidos "afirmó que las unidades especiales de "Lucha Contra Bandidos", (ellos no consideraban a los alzados como opositores al régimen si no como bandidos), perdieron 305 milicianos solamente en la provincia de Las Villas.

Y cuando se dice "solamente" se hace con toda intención, pues "bandidos" habían por todas las montañas de Cuba, incluyendo las lomas de Jaruco en la Habana. Entre los castristas de más alta graduación estuvo el comandante Manuel "Piti" Fajardo, caído en el entronque de las carreteras de Trinidad y Topes de Collantes.

El castrismo pasó por las armas a 452 reos que pertenecieron de alguna manera al régimen de Fulgencio Batista, pero haber sido un rebelde en Sierra Maestra no constituía una garantía tampoco. Por otro lado no olvidar que entre las mujeres alzadas destacaron Zoila Águila Almeida, alias La Niña de Placetas, en el Escambray, Ana BeIkis García, alias La Oriental, en la zona de Matanzas, y en Oriente Cira Núñez, las tres sobrevivieron a la guerra.