Al menos 11 personas han sido detenidas por la muerte de Quentin Deranque, un activista de la ultraderecha de 23 años, tras recibir una paliza en Lyon poco después de asistir a un acto de protesta contra una eurodiputada de La Francia Insumisa (LFI).
Las autoridades apuntan a que los arrestados están relacionados con la izquierda radical y, de hecho, entre ellos se encuentra Jacques-Élie Favrot, asistente parlamentario del diputado de LFI Raphaël Arnault, fundador del grupúsculo antifascista Joven Guardia.
El líder extremista de izquierdas Jean-Luc Mélenchon se ha referido con cierta ambigüedad a un asunto que amenaza con lastrar sus ambiciones electorales. "En la violencia, no todos los golpes están permitidos", ha indicado el cuatro veces candidato presidencial, que considera que los autores del crimen se "deshonraron" al golpear al muchacho "de una forma que a todas luces podía conducir a su muerte".
Sin embargo el grupo, disuelto por el Gobierno por sus posturas violentas, ha sido defendido en varias ocasiones por este líder de la formación de extrema izquierda y de hecho medios franceses apuntan a que los agresores de Derranque pertenecían a esa organización que ha sido defendida en varias ocasiones por este líder izquierdista. Según los medios franceses, los agresores de Derranque pertenecían a la organización.
