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CELIA, LA OTRA VERSIÓN DE LA HISTORIA.


¿Puede usted imaginar que Celia Cruz le cantara loas al dictador Fidel Castro?. Pareciera que no, pero tranquilo, no se enfade, de cierta forma todos se las cantamos en algún momento de nuestras vidas, sobre todo en los primeros años de revolución.

Hablar de la guarachera cubana Celia Cruz implica cierta responsabilidad, entre otras cosas porque fue una artista que dejó de ser cubana para ser universal. Celia paseó la bandera Cubana por todo el mundo y entendemos que duele muchísimo cuando escuchamos algo de ella que estamos acostumbrados. 

Celia murió de cáncer con 78 años el 16 de julio de 2003 y, a partir de esta muerte, y como suele suceder muchas veces, se dieron a conocer varias facetas de su vida - algunas no tan conocidas - bastante controvertidas la verdad. Debemos tener en cuenta que la Celia de la que hablamos no era ni remotamente en ese tiempo la que después fue y significó para los Cubanos.

Por ejemplo se supo que a finales de los años 50 el FBI estuvo escudriñando a la cantante durante diez años de cara a su actitud política anti Fidelista. El FBI la investigaba más que nada por una supuesta ideología que le llevó a vincularla con el partido socialista popular de Cuba, PSP.

---"El sujeto es inadmisible en Estados Unidos debido a su afiliación con la organización juvenil comunista cubana y el Partido Comunista de Cuba", decía un memorando del FBI, fechado el 3 de septiembre de 1959.---

Incluso hubo cierto sector del exilio en aquellos primeros años que llegó a señalarla como una posible espía, que en su labor intentaba "controlar los movimientos" de los sectores más activos y radicales dentro del anti castrismo en Estados Unidos.

Esto lo demuestra un despacho publicado por "The Miami Herald" y fechado el 23 de septiembre de 2004, donde se afirmaba que documentos secretos del FBI indicaban las dificultades que tuvo la artista para ser admitida en los Estados Unidos.

Un reporte de la periodista Carol Rosenberg, que en la actualidad es sénior en The New York Times pero que durante mucho tiempo trabajó como reportera de asuntos militares en el Miami Herald, dio a conocer la aprobación del permiso del gobierno americano luego de que la guarachera hiciera "su cruzada particular" contra el régimen Castrista.

Sin embargo, agregó la periodista, Celia mantuvo en secreto esas sospechas que fueron encabezadas por el mismo director de la institución, John Edgar Hoover, y que la cantante se llevó a la tumba.

El reporte indicó que existen otros once documentos desclasificados y recibidos de la división de inmigración del departamento de seguridad nacional, donde se describen los esfuerzos de la cantante por permanecer de forma permanente en los Estados Unidos a partir de su salida en 1960 hacia la Ciudad de México con la orquesta "Sonora Matancera".

A tono con esta información, Rosemberg afirmó que desde 1952 varios procesos de visados le habían sido negados, y que no fue hasta 1965 que le llegó por fin. Desde entonces, Celia se mantuvo condenando al Castrismo y cooperando con las organizaciones en su contra.

Según documentos de su albacea Omer Pardillo-Cid, aparece que en 1964 Celia donó dinero (92 dólares) para la compra de armas durante la formación de la organización "Junta Revolucionaria Cubana", un grupo integrado por ex miembros del ejercito rebelde en el exilio.

Según Pardillo, la donación fue hecha un año antes de que Estados Unidos le concediera asilo y en su texto se hace constar que la compra de las armas era "para la guerra contra la tiranía comunista". La Junta se formó tras el fracaso de la invasión por Bahía de Cochinos.

En otro ejemplo, el periódico "El País" señaló que en 1963 el grupo paramilitar anticastrista en el exilio, Alpha 66, llegó a redactar una carta en la que afirmaba que Celia había sido una legítima amante de la democracia y que, por lo tanto, quedaba demostrado ser "una anticomunista por naturaleza”.

Su esposo, el trompetista Pedro Knigth, declaró "que nunca supo nada" de este proceso de admisión que atravesó Celia". Eran tiempos en que la guarachera de Cuba dividía su vida artística entre varios países, mientras que a la par iba solicitando exenciones de visado para poder actuar en esos escenarios y en los estadounidenses, incluso como apoyo a la causa de la liberación de Cuba.

Por si fuera poco...

En una entrevista en el periódico argentino "La Nación", el cubano Amaury Pérez Vidal llegó a afirmar que la Reina de la salsa había sido invitada por un grupo de músicos e intelectuales cubanos para visitar Cuba, pero que la presión que ejercieron los grupos en el exilio truncaron los planes.

Según este artista que se ha mantenido apegado al régimen de la Habana, la intención de Celia no era la de actuar, si no que solo se limitaba a darle un beso a su madre en la tumba donde se encuentra sepultada en el cementerio habanero Cristóbal Colón. Que la guarachera llegó a mantener "esos contactos en secretos", pero que luego "se dejó convencer", dijo este cantautor que se ha mantenido en sintonía con la tiranía Castrista.

Recordemos que este nefasto personaje fue uno de los firmantes de la carta fusilamiento contra los tres jóvenes cubanos que, en el año 2003, intentaron secuestrar una lancha para escapar a los Estados Unidos, relación donde aparecen además los músicos Leo Brower, César Portillo de la Luz, Omara Portuondo, Silvio Rodriguez, Chucho Valdés o la difunta primera bailarina Alicia Alonso, entre otros.

La definición que hizo la musicóloga cubana Rosa Marquetti en su libro "Celia en Cuba 1925-1962", pudiera explicar - en gran parte - todo este embrollo político de sus inicios. Por ejemplo el no poder volver a la isla fue su mayor sufrimiento, más que nada por ella no sabía que no iba a regresar. Celia sale de Cuba con la orquesta Sonora Matancera el 15 de julio de 1960, a cumplir un contrato en México cuando ya su madre se encontraba enferma, dijo Marquetti.

"Es entonces cuando la Isla rompe relaciones con Estados Unidos y hay una ley que decreta que todo aquel que no regrese a Cuba será declarado traidor y le serán confiscados todos los bienes. «Celia hace todo por volver pero no lo consigue. Su madre muere y no puede entrar a Cuba. Ese fue el antes y el después de su relación con el Gobierno cubano», precisó la musicóloga cubana.

«Pero ella desde el primer momento supo separar muy bien los conceptos de patria, nación, país y Gobierno. Siempre fue la representación de Cuba en el mundo. Pero lo sufrió amargamente». Marquetti matiza además, que el hecho de que Celia interpretara un tema de Tite Curé inspirado en la bailarina "Isadora Duncan", una amante de la "Revolución Bolchevique en Rusia de 1917", contribuyó mucho a ese primer rechazo de la comunidad Cubana en el exilio. 

Nacida en San Francisco, EEUU, en 1878 y casada en primeras nupcias con el ruso demente Serguei Esenin, Isadora viajo a la URSS en 1922 y allí se quedó a vivir fascinada con la revolución comunista de Lenin. 

Se dice que el popular local nocturno "Ashe" de la calle 8 de Miami, fue rebautizado como "Club El Che" debido a la cantidad de artistas oficialistas que por allí pasaron en la era del demócrata Barack Obama, y que por este mismo motivo el Teatro "Manuel Artime" pasó a llamarse "Isadora Duncan". O sea, que esa "retranca Cubana" aun permanece latente entre los exiliados en esa ciudad.

Realmente Celia nunca se fue de Cuba, y la prueba es que hoy el publico la reivindica como la artista que fue, pero también por haber sido su símbolo anti castrista. De hecho a cien años de su nacimiento, el régimen Castrista la sigue mintiendo entre los "prohibidos" en el país.

Sin ir más lejos, el año pasado fue cancelada una obra que el Ballet Nacional de Cuba iba a estrenar como parte de las celebraciones en el centenario de la artista, así como el espectáculo que el grupo de teatro "El Público" pretendía presentar en el espacio Fábrica de Arte Cubano (FAC).

Maldita Hemeroteca