El presidente estadounidense Donald Trump ha sugerido que “quizá habría que echar a España de la OTAN” por negarse el Gobierno de Pedro Sánchez a aumentar el gasto militar hasta el 5% del Producto Interior Bruto (PIB).
Además ante la negativa de usar sus bases en España, el Departamento de Defensa estadounidense ha tenido que reorganizarse y ha mandado al menos una docena de aviones cisterna a Alemania, Reino Unido y Francia, lo que supone el traslado de más del 50% de su capacidad operativa.
Para el analista y columnista Marc Thiessen, esto es suficiente como para revisar el futuro de España en la OTAN. ¿Y que pasa si un aliado incumple los compromisos?, en ese caso la OTAN se rige por consenso. Todas las decisiones importantes —incluida cualquier reforma del tratado— requieren el voto a favor por parte de los 32 miembros de la alianza.
La reacción institucional fue inmediata: el Ministerio de Exteriores español, los expertos en política internacional y los aliados europeos coincidieron en tachar la sugerencia de inviable. No hay mecanismo para hacerlo, no hay precedente de nada semejante y, de hecho, ningún país ha sido expulsado de la OTAN en sus 75 años de historia, cuyo aniversario celebró el año pasado.
