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ESPAÑA NO PERDIÓ JAMÁS LA GUERRA EN CUBA.


El General de la Guardia Civil, Manuel Montoya, dentro del ciclo de conferencias de primavera “Nuestros valores”, ofreció en Cantabria una conferencia acerca de la guerra de “Cuba en 1896 y en especial del carabinero Eloy Gonzalo, el héroe del Cascorro” poblado de Camaguey, del que hemos hablado en esta página en infinidad de ocasiones. 

Como bien dice el nombre de su novela, "Del torno a la gloria", relata la vida de de un niño abandonado en el torno de la inclusa de Madrid, casa de recogida donde dejaban a los niños huérfanos, ya sea abandonados o separados de sus padres por la miseria casi siempre, quien, tras una vida llena de adversidades logró ser inmortalizado como héroe nacional por su heroicidad desplegada en Cuba.

Menos de un kilómetro separa el orfanato del monumento que lo honra, pero entre ambos lugares media un abismo de miseria, superación y gloria de aquella España devastada por las guerras. El protagonista, hijastro de un guardia civil, cabo de dragones y carabinero del reino, ve truncadas sus ilusiones por un desengaño amoroso que lo lleva a presidio. Se cuenta que sorprendió a su jefe cortejando a su prometida, y respondió como quizás no debía.

Condenado a doce años, solicita irse a pelear a Cuba para redimir su pena y, en ese escenario, encuentra la gloria, la enfermedad y finalmente la muerte. La obra permite al lector intuir la personalidad de un ser humano que nunca pretendió convertirse en mito, pero que acabó siéndolo en la vida real.

El pedestal al que se refiere el general, es una estatua que fue develada en una plaza de Madrid, muy cerca, apenas seis calles de ese orfanato, cerrado ya desde 1983, que lleva por nombre Plaza Cascorro en honor a lo sucedido en aquella batalla.

Habamos del asedio mambí entre el 22 de septiembre del 1896 hasta principios de octubre, más de doce días, del pueblo de Cascorro en Puerto Príncipe, entonces Camaguey, que fuera protagonizada por hombres al mando del comandante Francisco Neila que resistieron a más de tres mil mambises con los generales Cubanos Máximo Gómez y Calixto García al frente. 

Al final, ambos caudillos tuvieron que abandonar la plaza el 6 de octubre cuando una columna de socorro, al mando del general Adolfo Jiménez Castellanos, recuperó la guarnición de la cuidad camagüeyana.

A saber cuantos episodios de este tipo, lo mismo de un bando que de otro, pasaron al olvido al no ser debidamente recogidos. Por suerte este no, el incendio nocturno de la posición rebelde en Cascorro fue cubierto por la prensa nacional a través del corresponsal de "El Imparcial" en La Habana, y por tanto en España se supo a las pocas horas.


Y decíamos "huérfanos de la pobreza", porque en su caso su madre, a pesar del abandono inicial de Eloy, dejó una nota oculta entre las ropas del recién nacido con todos sus datos y hasta de los abuelos maternos, señal inequívoca de que no quería desligarse para siempre de la criatura.

En su edición del día 24 de octubre la revista «Blanco y Negro» se destacan los motivos de su muerte. Eloy, que siguió combatiendo activamente en la región de Matanzas, contrajo una infección intestinal. El 6 de junio ingresaba en el Hospital Militar de esta ciudad hasta que el 17 del mismo mes fallecía de una enterocolitis ulcerosa gangrenosa, producida por la mala alimentación del ejercito. 

Durante doce días padeció graves episodios de diarrea, cólicos abdominales y fiebre, hasta que falleció. A diferencia de muchos de los cincuenta mil españoles muertos en Cuba, el cadáver de Gonzalo fue repatriado al terminar la lucha en 1898. Aun quedan en Cuba decenas de fosas comunes con cientos de soldados españoles, que han desaparecido por los cambios sufridos por el entorno. 

OJO AL DATO


Solo un detalle curioso y que muchos pasan por alto. A pesar de que la flota del almirante Cervera fue derrotada en Santiago de Cuba por la superioridad técnica y combativa del Army norteamericano, sepa que el Ejército español nunca fue vencido militarmente en Cuba.

Técnicamente no fue una derrota ante EEUU, por la sencilla razón de que su ejército jamás pasó los límites de la trocha Morón -Júcaro, mucho menos por los mambises, que jamás pudieron liberar un solo pueblo tras treinta años de guerra.

En el momento del protocolo de Washington de 10 de agosto de 1898, la Capitanía General de Cuba contaba con más de 123 mil solados españoles bien armados, instruidos y aclimatados que controlaban todo el territorio al oeste de la trocha, donde residía el 74% de la población de la isla y se concentraba la riqueza azucarera. Allí no sonó ni un tiro por aquellos días.

Además, a todo esto habría que añadir el numeroso contingente de voluntarios españoles y cubanos que defendían la pertenencia a España. Ahora bien, sí hubo una capitulación y por ese motivo fue que España exigió la no presencia del ejercito rebelde cubano, lo cual fue concedido por mucha perreta que armara García Íñiguez. Al final lo entendió (hay una carta) no se deje engañar. Aquella firma fue la decisión política de Madrid, pero no la de las armas.

¿Qué habría sucedido entre esos dos ejércitos en tierra?. ¿Quién lo sabe?. Recuerde algo, solo en Santiago de Cuba murieron en tierra más de 1200 marines Yankees, a pesar de que las tropas españolas eran hostigadas por columnas rebeldes de Calixto García y, en especial, las del mayor general "Periquito Pérez". Eso, sin fanatismo ninguno. 

Maldita Hemeroteca