El hermetismo económico en Cuba se caracteriza por la falta de transparencia, la planificación centralizada y la escasez de datos oficiales fiables. Este sistema gestiona una economía socialista con predominio estatal, donde las decisiones clave se manejan con escasa información pública.
Pese a todo, y según cálculos bastantes conservadores del FMI, se estima que la economía cubana genera alrededor de 2.000 millones de dólares anuales, lo que situaría al país aproximadamente en el puesto número 59 a nivel mundial. Aclaran que debido a ese hermetismo en cuanto a los datos oficiales y a la limitada disponibilidad de estadísticas actualizadas, resulta difícil determinar con precisión cuál es la verdadera posición de Cuba en los indicadores globales de pobreza.
La pobreza extrema en Cuba afecta al 89% de la población en 2024, consolidando una crisis social sin precedentes marcada por la escasez de alimentos, apagones constantes y una inflación galopante. Siete de cada diez cubanos han reducido sus comidas diarias por falta de recursos. La crisis supera los niveles del "periodo especial" de los años 90.
El salario promedio estatal en Cuba a finales de 2025 ronda los 6.500 - 6.800 pesos cubanos (CUP) mensuales, lo que equivale a aproximadamente $15 - $17 dólares. En este sentido, si la pobreza de un país se determina únicamente a partir del PIB, el ranking de los diez países más pobres sería el siguiente, según datos del FMI:
Tuvalu
Monserrat
Nauru
Islas Marshall
Kiribati
Palaos
Islas Cook
Anguila
Micronesia
Tonga
