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CRÓNICAS DEL VIEJO MARIANAO


Luis Bay Sevilla (1883-1948) fue un arquitecto y escritor cubano que documentó la vida cotidiana de Cuba a inicios del siglo XX y por más de treinta años a través de sus artículos publicados en la sección "Viejas costumbres cubanas", en la revista Arquitectura en la década de 1940.

Durante la mayor parte del gobierno del general Gerardo Machado (1926 – 1933), Luis Bay Sevilla se desempeñó como arquitecto del municipio de La Habana. Sevilla. Siempre fue un fiel defensor de la arquitectura colonial y denunció con su aguda pluma las agresiones constantes que sufría el patrimonio, a la vez que clamaba sobre la necesidad de su preservación. Si ve en las condiciones en que se encuentra la Habana de hoy en día, se regresa a su tumba definitivamente.

MARIANAO

Marianao debe a don Salvador Samá toda una vida dedicada al encumbramiento de este sitio, pues no solo invirtió en las obras de mejoramiento de aquel entonces naciente pueblo gran parte de su capital, sino que sufrió las mayores contrariedades durante la ejecución de los trabajos de las paralelas del ferrocarril que, iniciándose en el paradero de Concha, en el paseo de Carlos III, tendría su terminal en Marianao, en la llamada estación de Samá.

El mayor de los disgustos que sufriera Samá, el incidente que tuvo con el ingeniero norteamericano que había proyectado y se encontraba dirigiendo los trabajos de esa vía, al darse cuenta de que el plano, tal y como se desarrollaba, obligaba a la Empresa a construir un puente más costoso que lo que importaban las obras del ferrocarril, decidiendo una comisión de expertos y los propios accionistas, rechazarlo por ruinoso.

Este acuerdo hizo que el ingeniero se suicidara disparándose un tiro de revólver en la sien derecha. La dirección de los trabajos se encomendó entonces al arquitecto e ingeniero civil don Antonio Benítez Uthon, que modificó el trazado de la línea, resolviendo el problema planteado con un puente pequeño de un solo arco, que dejaba a la Ceiba en alto y entraba en Buenavista a nivel.

Estos trabajos quedaron terminados poco después, y oficialmente se inauguró el servicio el día 19 de junio de 1863, saliendo el primer tren de la Estación de Concha a las siete de la mañana de ese día, celebrándose una serie de actos para festejar este señalado suceso.

Los habaneros se desbordaron aquella mañana sobre la Estación de Concha, animados del deseo de ver salir el tren de la inauguración, y tomar los primeros coches públicos que comenzaron a circular a las doce del día. En este primer tren tomaron asiento el capitán General don Domingo Dulce, acompañado de sus ayudantes y personalidades invitadas, tardando solo diez y ocho minutos en llegar a la Estación de Samá.

En aquel paradero lo esperaba la berlina que había de llevarlo hasta la residencia del señor Salvador Samá, situada en la calle Vieja y Santa Lucía, a quien ya había favorecido la Corona española con el título de Marqués de Marianao, en premio a todos los servicios que llevaba prestado para el engrandecimiento de ese pueblo.

Allí fue objeto de una brillante recepción, procediéndose luego a servir un espléndido desayuno, presidiendo la mesa el Capitán General, y acompañándole el Segundo Cabo General Hallez, el conde de Casa Cañongo, el Comandante de la Marina, los marqueses de Almendares y finalmente los de Marianao que eran los anfitriones.

La aceptación que tuvo entre los habaneros este servicio ferroviario, se tradujo en un gran negocio para la Empresa, pues al año siguiente de quedar inaugurado, la recaudación ascendió a pesos, 169,294.38, rindiendo una utilidad de más de 40.000 pesos.


LBS
Viejas Costumbres Cubanas
Inicios de la Playa de Marianao
Sección: Costumbres cubanas del pasado
Luis Bay Sevilla
Agosto 23, 1946.