El dictador de Corea del Norte, Kim Jong-un, ha modificado la constitución de su país, vaya novedad, para que en caso de que él sea asesinado sus fuerzas armadas lancen automáticamente un ataque nuclear como represalia. Que lo diga un asesino que en su código penal castiga con la muerte más de veinte delitos.
Total que tal y como lo recoge el diario británico Daily Mail, esta medida ha sido tomada por el régimen de Pyongyang tras la eliminación del líder supremo de Irán, el ayatolá Ali Jamenei, durante la fase inicial de los ataques conjuntos entre Estados Unidos e Israel contra Teherán.
Según el Servicio Nacional de Inteligencia (NIS) de Corea del Sur, la reforma constitucional fue adoptada durante la primera sesión de la XV Asamblea Popular Suprema, que se celebró en Pyongyang el 22 de marzo. Los cambios formalizan los procedimientos para una respuesta nuclear en caso de que Kim Jong-un muera o quede incapacitado para comandar las fuerzas armadas del país.
