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LA DICTADURA SIGUE AFERRADA AL CONTROL COMO PILAR ABSOLUTO.


¿Qué hace el puesto a dedo de Cuba, Miguel Díaz Canel, en una reunión del máximo ente sindicalista en la isla?. Que sepamos en un mundo normal son los funcionarios de las administraciones con quien las centrales sindicales se enfrentan directamente, y en este caso hablamos del Estado como el único empleador desde hace 67 años.

Dice la noticia que la máxima entidad en Cuba, la llamada Central de Trabajadores o CTC, por cierto la única que existe autorizada desde entonces, abrió este viernes su XXII congreso con una agenda de temas donde sobresale el análisis "de su rol" en la ejecución del recién aprobado paquete de 176 reformas económicas que buscan "liberalizar y descentralizar la economía de la isla".

Volviendo al mundo normal, los sindicatos laborales son creados para defender los derechos de la masa obrera y no solo laborales propiamente dicho, si no económicos y sociales de sus afiliados, de forma que una vez leído ese párrafo uno ya no sabe si esta frente a un país de este mundo o en medio de un reality show de muy baja factura.

En enero de 1939 se formó la Central de Trabajadores con 645.000 afiliados que desafiaban sistémica corrupción reinante de aquellos gobiernos republicanos, y a pesar de que nunca lograron aliviar la situación crónica de desempleo y subempleo generada por la propia estructura económica, su función fue fructífera.

Bajo los gobiernos del Partido Revolucionario Cubano Auténtico de Grau de San Martín (1944-1948) y el de Prío Socarrás (1948-1952), e incluso el de facto de Fulgencio Batista (1952-1958) se adoptaron muchas leyes y decretos bajo líderes como Ángel Cofiño, Eusebio Mujal y la primera etapa de Lázaro Peña.

Es cierto que cuando ocurre el golpe de estado de 1952 y estando Mujal al frente de la Confederación de Trabajadores, este colaboró estrechamente con la dictadura de Batista a cambio de privilegios, cuotas sindicales obligatorias y el control de la burocracia y expulsión de los comunistas.

Sin embargo pese a la alianza entre el gobierno y la dirección de la CTC, el régimen estuvo muy lejos de conseguir un movimiento obrero dócil. Amplios sectores sindicales como los gremios de torcedores y otros sindicatos independientes, mantuvieron un fuerte activismo clandestino con múltiples conatos de protesta, huelgas y presiones en favor de reivindicaciones salariales.

Un ejemplo fue el del líder comunista de la Federación Nacional de Trabajadores Azucareros (FNTA) y diputado en la corte, Don Jesús Menéndez Larrondo, apodado «general de las Cañas», cuyo desempeño había sido fundamental en la conquista del diferencial azucarero y otras reclamaciones obreras. Hasta la vida le costó su intransigencia contra el gobierno.

Total, que ha grandes rasgos, muy grandes diríamos por que la historia sindical cubana es muy rica, estamos hablando de una Habana donde el salario promedio en 1958 era de 85 pesos en las áreas urbanas y 75 en las rurales, recuerde que un peso equivalía a un dólar norteamericano,

Eso por un lado, por el otro en el resto de la población era de 80 y 70 pesos respectivamente, etapa que, por lo general, los sindicatos laborales y el Estado mantenían una relación muy conflictiva. Mientras colaboraban en el diálogo social para fijar políticas laborales; por otro se le enfrentaban por medio de las huelgas exigiendo mejoras salariales o presionando al Gobierno por sus incumplimientos legislativos.

Decimos más, los sindicatos llegaron a trascender su rol económico convirtiéndose en un actor fundamental en la defensa de los derechos humanos y en la lucha por recuperar la democracia, y para muestras un botón...


LA HABANA, 7 de abril —
R. Hart Phillips, enviado especial en la Habana para el New York Times.

"Miles de personas marcharon al Palacio Presidencial esta tarde para manifestar su apoyo al presidente Fulgencio Batista. (Se refería al intento de asesinato que sufrió Batista en el Palacio Presidencial de 1957). Representantes del trabajo, comercio, industria, gobierno, partidos políticos y simpatizantes de la Administración, llenaron el parque frente al palacio y todas las calles adyacentes".

Como se puede apreciar en la imagen, algunas de las pancartas que aparecen enarboladas son de la C.T.C precisamente, que entonces tenía a más de un millón de trabajadores sindicalizados cuando en la isla habían apenas seis millones de habitantes. Ese mismo año 1957, la central de trabajadores de Cuba había llegado a un acuerdo para la firma de un convenio laboral donde se reducirían las horas de vuelos de los pilotos y mejorarían sus salarios.

Ese acuerdo fue conseguido por el piloto de la segunda guerra mundial, Calixto Sánchez White, secretario de la federación sindical aérea. Oiga, que sepamos Calixto no era ningún Batistiano. Más bien todo lo contrario, conspiró en su contra e incluso llegó a transportar revolucionarios desde los Estados Unidos e incluso, comandó la fallida expedición del Corynthia en Cayo Saetía dirigida por el depuesto Carlos Prío Socarrás, según lo recogen los historiadores.

Ahora viene lo mejor....

A la citada reunión sindical asistió el presidente puesto a dedo Miguel Díaz-Canel, cuando se supone que la labor del ente está orientada a defender las conquistas obreras ante la tensión existente que en estos momento es muy seria, más que nunca en la historia, impuesta precisamente por el poder judicial que en este caso representa el portavoz dictador.

En la isla, es el estado es quien impone modelos de sindicación obligatoria que controlan a la clase trabajadora por medio de la represión, si hiciera falta. De hecho históricamente en el mundo han sido los líderes de las asociaciones obreras que han desafiado a un estado tiránico los que han sufrido encarcelamiento, exilio o represión violenta.

Por supuesto, esta situación ya pertenece a un pasado, como sucedió con el Franquismo en España por poner un ejemplo, pero que en el castrismo de Cuba sigue siendo parte del presente, donde esta tiranía ha sido la responsable de que más del 70% de los trabajadores cubanos sean sometidos a condiciones extremas de precariedad, donde un salario mensual no supera ni los 20 dólares.

Maldita Hemeroteca