El filósofo francés Voltaire dijo en una ocasión, que aunque no estuviera de acuerdo con lo que decía su interlocutor haría todo lo que fuera posible por defender su derecho a decirlo, haciendo una clara alusión a la libertad que tienen las personas de defender sus ideas.
En cambio en uno de sus recientes programas el periodista Juan Manuel Cao dijo algo que, además de certero, me puso a pensar en relación a lo que está sucediendo en Cuba. Y aunque en esencia los cubanos sabemos perfectamente "el numero que calza" esa dictadura, no es menos cierto que la capacidad de negociar siempre ha sido su talón de aquiles.
Hay una máxima en política que plantea la habilidad que permite a las partes involucradas resolver diferencias, alcanzar acuerdos mutuamente beneficiosos y evitar conflictos, sobre todo esto ultimo.
No es una cualidad innata, sino una competencia estratégica y comunicativa que se puede entrenar y hasta perfeccionar, sin embargo la tiranía castrista se han obstinado en entrenarla, y mucho menos perfeccionarla, desde hace décadas.
Si, porque generalmente cuando oímos la palabra "negociar" lo primero que se nos viene a la cabeza es el mundo empresarial y de los acuerdos comerciales, pero la capacidad es también una pieza clave en todos los ámbitos de la vida, incluso en las políticas mas obstinadas.
Hágase una simple pregunta: ¿A cuanto asciende lo que Washington le ha destruido a Irán en estos últimos meses?...a probablemente miles y miles de millones de dólares, en cambio ahí están los dos países intentándolo al menos. El Castrismo no. Los jerarcas de esa tiranía siguen rechazando, una y otra vez, cualquier vía de negociación de cambio en la cual se vean ellos involucrados.
Echan mano constantemente a un discurso "moralista", donde una supuesta superioridad ética autoproclamada vuelve cualquier análisis de discrepancia en una "traición", que solo trae como resultado la desconexión total con las necesidades reales de la ciudadanía.
No hay mas que ver lo que esta pasando el cubano para entenderlo. Y si al menos esos argumentos fueran medianamente ciertos o tuvieran cierta lógica de raciocinio, se podría hasta entender.
No hay mas que ver lo que esta pasando el cubano para entenderlo. Y si al menos esos argumentos fueran medianamente ciertos o tuvieran cierta lógica de raciocinio, se podría hasta entender.
Pero amigo, decir a estas alturas del partido que el país no cede porque "marcha en la vía de potenciar una estrategia de soberanía alimentaria", y que a pesar de todo "sigue contando con un sistema de salud robusto", es sencillamente imperdonable, creo que sería hasta enjuiciable.
Una afamada frase publicada en un periódico de Nueva Zelanda en 1873, y que ha sido señalada erróneamente al actor Groucho Marx, lo sintetiza todo: "En política estos son mis principios. Si no gustan tengo otros. Yo los cambio". A estos de la Habana hay que cambiarlos pero por la fuerza.
Por Jorge García
Maldita Hemeroteca
Una afamada frase publicada en un periódico de Nueva Zelanda en 1873, y que ha sido señalada erróneamente al actor Groucho Marx, lo sintetiza todo: "En política estos son mis principios. Si no gustan tengo otros. Yo los cambio". A estos de la Habana hay que cambiarlos pero por la fuerza.
Por Jorge García
Maldita Hemeroteca
