Cuba sufrió el viernes un segundo apagón nacional en lo que va de esta semana en medio de una severa crisis energética y el cerco petrolero impuesto por Estados Unidos.
La estatal Unión Eléctrica informó en sus redes sociales que se había producido una caída del Sistema Energético Nacional (SEN), y posteriormente se indicó que el motivo era una “oscilación de los parámetros” tras una falla en una línea que conecta las provincias de Santa Clara con Sancti Spíritus.
La red eléctrica en Cuba se encuentra especialmente frágil tanto para la falta de mantenimiento de su antigua infraestructura —algunas centrales con más de 30 años— como por la carencia de combustibles fósiles de los cuales depende.
“Ha sido otra semana muy dura bajo el impacto del cerco energético: dos desconexiones del SEN, casi sin combustible para energizar las plantas y con varias unidades fuera de servicio”, expresó el primer ministro Manuel Marrero en su cuenta en X.La situación del SEN es "crítica", según ha reconocido el propio Gobierno cubano, con cortes en La Habana de más de 35 horas consecutivas y en otras regiones de la isla con hasta tres días seguidos sin servicio.
El pasado lunes se registró otro colapso total del Sistema y tras ese proceso se recuperó paulatinamente hasta que el miércoles, unas 36 horas después del apagón nacional, la compañía estatal Unión Eléctrica (UNE), dependiente del Minem, comunicó que todas las provincias estaban conectadas al SEN.
