Era el 7 de enero de 1970, de eso hacen ya 56 años, y el Convair Metropolitan de Iberia - CV-440 EC-ATG- volaba de Madrid a Zaragoza con cuarenta y tres pasajeros y cinco tripulantes a bordo.
Había despegado a las 20.15 horas y solo faltaban unos diez minutos para tomar tierra en la capital aragonesa cuando Mariano Ventura, que ya había dado muestras de cierto nerviosismo durante el viaje, se acercó por detrás a Mar.
Envalentonado tras beberse cuatro whiskies, empuñando una pistola de juguete que acababa de comprar, el joven estudiante de informática de 18 años se convertía ese día en el primer pirata aéreo de la historia de España. Mariano llevaba también un cuchillo con el que amenazó a las azafatas y al comandante, al que exigió: “Quiero ir a Cuba, o haré una matanza”.
Envalentonado tras beberse cuatro whiskies, empuñando una pistola de juguete que acababa de comprar, el joven estudiante de informática de 18 años se convertía ese día en el primer pirata aéreo de la historia de España. Mariano llevaba también un cuchillo con el que amenazó a las azafatas y al comandante, al que exigió: “Quiero ir a Cuba, o haré una matanza”.
El comandante descartó su petición de ir al país de Fidel Castro. Era imposible por la poca autonomía de la aeronave, apenas 800 kilómetros sin repostar, entonces Mariano pidió, a cambio, ir a la Albania del dictador comunista Enver Hoxha, aliado entonces de la Unión Soviética y de China. O sea, que por muy joven que haya sido su inclinación política quedó claro.
Dos camiones del Ejército bloquearon el Convair, se apagaron todas las luces del aeropuerto y se dio orden a la tripulación de que agotase las baterías del avión. En el aparato había un gran silencio, un gran vacío. El muchacho se iba desmoronando poco a poco, pero aún así continuaba amenazando: ¡Mataré a muchos!
A la pregunta de: ¿Por qué lo hizo?: -"El mundo no me gusta. Quería ir a Albania no por cambiar de un Estado capitalista a uno comunista... Fue por huir de una zona de influencia occidental... Espero que me condenen a dos años de cárcel".
La ultima vez que se supo de él tenía 76 años y vivía "semi oculto" en el pueblo de Ávila. No es casualidad que Cuba se haya convertido en el destino principal de secuestradores de aviones entre finales de la década de 1961 y principios de los años 1970. Les doy un dato: Entre 1967 y 1970 se contabilizaron 105secuestros de naves aéreas y de ellas al menos 28 fueron desviados a Cuba como destino. ¿Casualidad?.
«Nosotros le tranquilizábamos hablándole y le invitábamos a fumar, dijo el capitán de la nave. La pistola no la abandonaba nunca, pero, en cuanto tomaba el pitillo, se ponía el cuchillo en el cinturón, comentó el piloto, pudimos convencerle de que estaba cometiendo una insensatez, que él era muy joven y debía recapacitar y desistir de su intento».
El teniente general jefe de la Tercera Región Aérea transmitió un mensaje al secuestrador: «Si se entregan (pensaba que era un grupo) les pueden salir un par de años de cárcel. Pero en caso contrario si ocurre el más mínimo accidente a los pasajeros o a la tripulación, al amanecer serán fusilados» le hicieron saber ignorantes aún de que el chico era un único pirata.
La benemérita (Guardia Civil) le desinfló las ruedas a la nave, además le cortó el sistema eléctrico de modo que las baterías quedaron exhaustas a las once y media de la noche. Todo oscuro y sin aire acondicionado.
Finalmente, ya de madrugada, Mariano Ventura permitió que saliesen los pasajeros y la tripulación y se entregó a la Policía Armada y la Guardia Civil. El joven, derrumbado, quería pedir perdón a través del micrófono, pero no se lo permitieron. No fue el único detenido en la operación: al identificar a los pasajeros del avión, los agentes sospecharon de un «joven melenudo» que resultó ser un ladrón de joyas.
El desdichado delincuente regresaba a su domicilio habitual, en una pensión de Zaragoza, tras pasar una temporada «en los mejores hoteles» de la Costa del Sol, de donde traía un pequeño alijo de sortijas, gemelos, alfileres de corbata y relojes.
Finalmente Mariano Ventura Rodríguez fue condenado por un consejo de guerra a 6 años y 1 día en la prisión de Carabanchel, de los que cumplió tres. Tuvo que indemnizar a Iberia con 17.147 pesetas. Sin embargo, a la compañía el secuestro le costaría, en relación a las primas de seguro, 200 millones de pesetas.
La isla caribeña ha servido de refugio seguro para decenas de piratas aéreos. El régimen de Fidel Castro ofrecía asilo político implícito a militantes de izquierda y fugitivos de la justicia estadounidense y de cualquier lugar donde proliferaran los movimientos de izquierdas. De hecho, una treintena de miembros de ETA española se refugiaron en Cuba, llegando a formar una veintena de personas la "colonia" etarra en la isla durante la década de 1980.
Fuentes: El Mundo, El Correo, ABC.
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