La cadena de noticias NTN24 informó que tras estar más de cuatro décadas en el olvido, los sucesos de la embajada de Ecuador en la Habana podría constituir motivo de una segunda acusación penal contra el dictador cubano Raúl Castro en Estados Unidos.
Las víctimas sobrevivientes de ese asalto han solicitado abrir una investigación federal, para determinar las responsabilidades del régimen Castrista en el infame hecho. Este hecho ocurrió un tres de febrero de 1981, cuando cerca de 30 cubanos tomaron la sede diplomática y, en principio, capturaron como rehén al embajador Jorge Pérez Concha.
También secuestraron al Consejero Francisco Proaño, al Segundo Secretario y a una empleada administrativa cubana de nombre Mercedes Vásquez. El objetivo del grupo era obtener el estatus de refugiados políticos.
La sede diplomática de Ecuador estaba ubicada en la calle 36 entre quinta y tercera, en Miramar, a dos kilómetros de la embajada de Perú, donde en 1980 se había producido otro suceso similar pero a mucha más gran escala, la entrada de diez mil cubanos.
La zona fue rápidamente acordonada y, a partir de ahí, comenzaron unos días de tensión con la amenaza latente del gobierno cubano: “Si tocan a los rehenes, actuaremos de inmediato”. A los rehenes jamás los tocaron. El Gobierno de Ecuador siempre optó por la negociación y voces cubanas disidentes, como la de Hubert que solicitó al presidente Jaime Roldós Aguilera les concediera el asilo.
--------------------------------------------------------------
El abogado cubano Domingo Delgado solicitó a la Fiscalía Federal para el Distrito Sur de Florida investigar la posible responsabilidad del exgobernante y dictador Raúl Castro y otros antiguos altos funcionarios del régimen en la incursión militar ejecutada el 21 de febrero de 1981
.----------------------------------------------------------------
En un principio el régimen de la Habana había asegurado que no entraría a la sede diplomática sin el consentimiento de Ecuador. Pero, el sábado 21 las Tropas Especiales la tomaron por la fuerza y desalojaron a los cubanos que buscaban el asilo político. La operación se llevó a cabo a las dos de la madrugada y las fuerzas asaltantes usaron bombas lacrimógenas.
Entre un cerco de francotiradores y potentes reflectores se abrieron paso. Unos 20 minutos antes de la intervención, el propio dictador Fidel Castro se había personado en el lugar para dar las últimas instrucciones. El día anterior a la incursión de las tropas cubanas, ya habían sido liberados tres de los rehenes, incluido el embajador Pérez Concha.
Ante ese gesto de liberación de rehenes, el Ministerio de Relaciones Exteriores de Ecuador había emitido una nota en la que asumía el deseo de mantener a los 30 cubanos bajo su protección.
Pero la Habana anunció que el Gobierno de ese país lo había autorizado. Sin embargo el presidente Roldós fue categórico cuando dijo que su gobierno jamás había autorizado ni lo autorizaría jamás. Pese a la fuerte protesta de Roldós y de la diplomacia nacional, Ecuador no rompió relaciones con Cuba.
En un principio el régimen de la Habana había asegurado que no entraría a la sede diplomática sin el consentimiento de Ecuador. Pero, el sábado 21 las Tropas Especiales la tomaron por la fuerza y desalojaron a los cubanos que buscaban el asilo político. La operación se llevó a cabo a las dos de la madrugada y las fuerzas asaltantes usaron bombas lacrimógenas.
Entre un cerco de francotiradores y potentes reflectores se abrieron paso. Unos 20 minutos antes de la intervención, el propio dictador Fidel Castro se había personado en el lugar para dar las últimas instrucciones. El día anterior a la incursión de las tropas cubanas, ya habían sido liberados tres de los rehenes, incluido el embajador Pérez Concha.
Ante ese gesto de liberación de rehenes, el Ministerio de Relaciones Exteriores de Ecuador había emitido una nota en la que asumía el deseo de mantener a los 30 cubanos bajo su protección.
Pero la Habana anunció que el Gobierno de ese país lo había autorizado. Sin embargo el presidente Roldós fue categórico cuando dijo que su gobierno jamás había autorizado ni lo autorizaría jamás. Pese a la fuerte protesta de Roldós y de la diplomacia nacional, Ecuador no rompió relaciones con Cuba.
