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EL TESORO DE LA BERNARDA YA ES PATRIMONIO DE LA HUMANIDAD


Hay una vieja historia en España acerca de una mujer llamada Bernarda, que según dicen era la hija del líder morisco Aben Humeya, el auto proclamado Rey de Al- Ándalus, o Andalucía, dicho en buen cristiano.

Otros que ejerció la brujería en tiempos de la invasión de los moros a Granada del siglo XVI, de ahí que fuera natural de Artefa, un pequeño pueblo de Las Alpujarras en esa provincia granadina. En fin, que no se ponen de acuerdo en un "asunto tan delicado como este".

Lo que sí parece cierto es que no se hizo célebre por sus dones espiritistas precisamente, si no por esa parte específica de su anatomía que la misma historia se ha encargado de patentizar en expresiones tan populares en este país como: "Aquello parecía el coño de la Bernarda", o "Eso queda en el coño de la Bernarda", al referirse al excesivo barullo donde cada uno quiere imponer su criterio, o a la lejanía respectivamente.

Tampoco es necesario detallar a que parte del cuerpo de la Bernarda nos referimos. No se sabe a ciencia cierta si existió alguna vez esta señora, y muchos aseguran que sí porque "aquello" no se ha podido olvidar en Granada desde entonces. Otras de las teorías versa en que fue una prostituta, que en 1925 se fue a ejercer su oficio cuando la armada Española desembarco de Alhucemas. No parece.

También la sitúan ofreciéndose pero en Sevilla, mientras que los místicos persisten en que era una bruja en el siglo XVI en Ciudad Real que se le apareció al santo mozárabe San Isidro Labrador, y que al meterle la mano en sus partes se volvió milagroso y capaz de conceder todo lo que la gente pedía. En resumen, que lo de la Bernarda ha pasado a ser un patrimonio muy disputado en España.

Claro, con semejante fama no faltó quien alertó a los inquisidores, entre ellos un famoso tonto llamado Manolico que en el pueblo gritaba insistentemente: "Ninguna mujer es santa por donde mea”. Entonces la Bernarda, temerosa que la quemaran en la hoguera, dejó que el bobo comprobara por sí mismo. Desde entonces el de Artefa se quedó más tonto de lo que estaba. Se cuenta que no paraba de decir... 

“Todos los homnes, e mulleres, de los derredores, allegábanse a casa la Bernarda, a tocar su coño benedito, y por doquiera la abundancia manaba: las mulleres daban fillos sietemesinos fuertes como cabritillos, y las guarras parían cochinillos a porrillo, las cosechas se multiplicaban y hasta las gallinas empollaban ovos de sete yemas…”

Se ha dicho, no sabemos si modo en broma o modo en serio, que la UNESCO decidió declararlo símbolo y patrimonio, no solo por ser el de ella si no mundial, argumentando que aunque forma parte del imaginario social y cultural desde tiempos ancestrales, se trata de algo que nos conecta con el origen mismo de la vida y aunque es un canto al placer de la carne, no deja de transmitirnos "un sentimiento espiritual".

No es esta la única vagina famosa. En el museo de arte d'Orsay, en París, Francia, hay un cuadro impresionante, una obra pintada en 1866 por Gustave Courbet (1819 - 1877) que ya de por sí es una de las pinturas más famosas de todos los tiempos. La imagen es de un sexo femenino en primer plano, desprovisto de toda intimidad, apenas sin pecho, sin rostro, tan sólo el tronco desnudo sobre unas sábanas blancas. Su dureza y realismo aún hoy causan cierto pudor. Y lo mejor de todo, que ya se sabe a quien pertenecía.


Joaquín Gaztambide.
ESTO SÍ QUE ES CIERTO

Cuando fueron a exhumar en Tudela los restos del compositor musical navarro Joaquín Gaztambide y Garbayo, fallecido en 1870, al abrir el sarcófago se encontraron los restos de una mujer.

Lo supieron no solo porque el cadáver llevaba zapatos femeninos de color rojo, si no porque entre los despojos se apreciaba perfectamente una impresionante vulva y en muy buena conservación además. En efecto, aquellos restos no podían ser los de músico navarro, por lo que el proceso se paralizó y el féretro regresó a su nicho.

Y claro, al conocerse la noticia, los fanáticos a la anatomía de Bernarda comenzaron a sospechar teniendo en cuenta el impresionante hallazgo. Y mientras que la familia del músico sigue buscando sus restos, quedó demostrado que esa teoría de que "del polvo venimos y al polvo regresaremos" no era así exactamente. O sí, en una primera parte.

Maldita Hemeroteca
Fuente: Prensa Española.