El treinta de junio del 1960, el régimen comunista de Fidel Castro, amparado en sus resoluciones 189 y 190, intervino las compañía petroleras norteamericana ESSO y SHELL que hasta entonces operaban en suelo Cubano. Sin embargo, y siempre hay un "sin embargo", cuando se trata del tirano verde oliva...
Muchos recordarán seguramente la sorpresiva visita que hiciera a Cuba el millonario norteamericano David Rockefeller. Se produjo el 18 de febrero de 2001, y por supuesto fue recibido, y agasajado además, con una cena organizada por el propio dictador Cubano.
Hacía 42 años que este magnate no visitaba la isla, pero esta vez presidía una delegación de diecinueve integrantes del consejo de relaciones exteriores que, según sus propias palabras, querían observar "con sus propios ojos" el significado de la revolución que lo había mantenido tantos años alejado. Tal parecía que el tipo no se habían enterado todavía, que su propia familia había tenido que salido de allí "cagando leches".
En 1960, y con el pretexto de que se habían negado a refinar crudo soviético, el dictador Fidel Castro había expropiado empresas de esta familia sin pagarle un céntimo a cambio, la Esso Standard oil SA. así como la Texaco y la Petrolera británica Shell, de Cuba S. A. las que pasaron a formar parte del I.C.P. (Instituto cubano del petróleo).
Dicen que aquella cena se extendió desde las diez de la noche hasta las cuatro de la madrugada del siguiente día, ya que el anfitrión - como era habitual - hizo un descomunal alarde de su gran sabiduría e información, según dijo el dueño entonces de una de las mayores fortunas del mundo. En fin, nada nuevo, otro descaro más de aquella poderosa e hipócrita élite norteamericana.
Pero resulta que los cubanos nunca supimos cuales eran los verdaderos motivos de aquella visita, el agradecimiento. Lo que Fidel Castro nunca le explicó a su pueblo fue que aquellas tropas internacionalistas que cumplían un deber histórico con Angola, también velaban y custodiaban los negocios de este millonario previo pago millonario probablemente.
Todo el perímetro de la principal base petrolera de la Gulf Oil, en la localidad de Malongo, estaba custodiado por el ejercito Cubano enviado a Angola, y entre los dueños de esta compañía estaba la familia Rockefeller según lo aseguró en su momento "Petroleum Developments in Central and Southern África". Esta fuente aseguró además, que la Gulf representaba el 85 % del todo el crudo angolano que no es poco, si hablamos de una producción que en el 1975 era de 158 mil barriles diarios.
Todo aquel perímetro fue minado y custodiado por las tropas Cubanas. De hecho, no fue casualidad que Rockefeller se convirtiera en una especie de referee en el diferendo USA- Castro, mientras que otro de los presentes en aquella cena, el tambien multi millonario Dwayne Orville Andreas, magnate de la alimentaria "Archer Daniels Midland", con los años se destacó como un gran cabildero a favor del régimen de la Habana.
Todo surgió a raíz de un atentado que le hiciera la UNITA liderada por el maoísta Jonas Savimbi a la refinería de Chimbolo, localidad de Malanje, entonces Castro vio la posibilidad de sacarle buena lasca al asunto y, sobre todo, mejorar su imagen de cara a la galería Washington.
Todo aquel perímetro fue minado y custodiado por las tropas Cubanas. De hecho, no fue casualidad que Rockefeller se convirtiera en una especie de referee en el diferendo USA- Castro, mientras que otro de los presentes en aquella cena, el tambien multi millonario Dwayne Orville Andreas, magnate de la alimentaria "Archer Daniels Midland", con los años se destacó como un gran cabildero a favor del régimen de la Habana.
Y tanto, que al final la situación obligó al presidente sudafricano Frederick de Klerk a legalizar el Congreso Nacional Africano, liberar a Nelson Mandela que finalmente fue elegido presidente en 1994, y hasta le fue concedido el premio nobel de la paz al obispo Desmond Tutu, logros que eran impensables por aquellos años.
Todo eso podría estar muy bien visto de ese modo, pero resulta que detrás de todo aquel "noble internacionalismo" había algo más turbio y aun peor, a expensas del sacrificio de miles de vidas Cubanas. No se deje engañar, la realidad de la operación Carlota también abarcaba supuestos negocios Castristas en aquellas lejanas tierras.
En el año 2007 los surafricanos abrieron un parque que bautizaron como el nombre de "La Libertad en Pretoria", y allí fue levantado un muro que recoge los nombres de todos los cubanos que ofrendaron su vida en aquella guerra. De hecho es el único país extranjero representado en aquel monumento, pero del servicio de soldados de alquiler, al servicio de la familia Castro, de eso jamás se dijo ni una palabra.
Maldita Hemeroteca
