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| Mercado en la ciudad de Tampa que lleva su nombre. // |
¿Sabías que hubo un coronel del ejercito libertador cubano que fue "siquitrillado" por Fidel Castro?. El hombre es muy conocido en la blogosfera exiliada, pero en Cuba son muy pocos los que saben de él.
"Siquitrillar" - dicho coloquialmente - significa hacerle el mayor daño posible a una persona, "partirle la siquitrilla", y ese fue el término que encontraron los Cubanos para señalar a todos aquellos que Fidel Castro le expropió sus propiedades y negocios, de manera que el coronel y doctor en leyes Don Orestes Ferrara y Marino, napolitano de nacimiento y cubano por adopción, fue uno de ellos y de los más afectados también.
Con apenas 19 años lo dejó todo, su familia de buena posición y sus grandes amigos, y se embarcó en el "Dauntless" para ir a pelear por la libertad de una nación que también consideraba suya. Eso dice mucho de quien terminó la guerra con los grados de coronel del ejercito libertador.
"Yo mismo, no obstante mi escepticismo político llegue a pensar que, siendo tan fácil hacer un buen gobierno en Cuba, rica como era la nación, con la despierta inteligencia de sus habitantes, y sin problemas graves en lo internacional, hasta un joven inexperto (Fidel Castro), doctorado en una época en que la Universidad (de La Habana) se hallaba cerrada casi en permanencia, podría ser útil en la presidencia.
Un dato curioso, como auditor de la primera división del cuarto ejército, fue el abogado al que el generalísimo Máximo Gómez le pidió consejos si fusilaba o no al general Roberto Bermúdez López, que atravesaba por una una "repentina enfermedad". La ley mambisa lo impedía, por lo que fue muy probable que Bermúdez estuviera fingiendo y ganando tiempo. "Si todos ustedes matan ¿por que yo no puedo?." argumentaba en su defensa este despiadado asesino.
Por otro lado gracias a la jurisprudencia el general de brigada Rafael Rego, así como los coronel Juan Manuel Menocal y Masó Parra, hayan salvado su vida al demostrar en los juicios sus respectivas inocencias. Al terminar el conflicto, Ferrara se regresa a Italia a terminar sus estudios de abogacía, regresando a Cuba donde le nombraron gobernador de Santa Clara.
Más tarde abrió un famoso bufete de abogados y parejamente se metió en el turbio mundo de la política cubana, donde llegó a senador y presidente de la cámara de representantes. Ferrara siempre apoyó el color del liberalismo, de hecho cuando el mayor general Mario García Menocal derrotó al doctor Alfredo Zayas en las elecciones de enero de 1917, decidió marchar a los Estados Unidos.
Y cuando decimos turbia es que lo sufrió en carne propia siendo secretario de estado del gobierno del brigadier Gerardo Machado. Primero atentaron contra su vida justo en la puerta de su casa mientras charlaba con el embajador de España, pero aquella desviada bala acabó con la vida a uno de sus escoltas. Además, en la nave donde partió con su familia en dirección a Miami le cayeron a tiros desde el muelle, varios impactos le dieron al fuselaje e incluso uno estuvo a punto de matar a su esposa, la Señora María Luisa Sánchez.
Machado, por su parte, ya había hecho otro tanto en dirección a Bahamas, aunque hasta en los últimos momentos sopesó alzarse con varios de su seguidores en el lomerío del Escambray. Al final asumió la jefatura del estado interinamente el "insignificante" hijo de Carlos Manuel de Céspedes de igual nombre.
Cuando Ferrara pensó que "las aguas se habían calmado", regresó de Estados unidos para ponerse al frente del Partido Liberal, y parece que aun estaba sentenciado. El uno de octubre 1940, gobierno del presidente Federico Laredo Brú, unos matones de turno lo esperaron en la esquina de Infanta y San Miguel, y le metieron un balazo mientras se dirigía a votar por la nueva constitución de ese año. Ni así pudieron con su vida, pero sí con la del pobre taxista.
Después de todo Ferrara fue un hombre afortunado, porque habiendo nacido en el siglo XIX pudo disfrutar de la vida hasta el 16 de febrero de 1972, o sea, que fue testigo de los más grandes inventos del ser humano como el automóvil; el televisor; el refrigerador; los cosmonautas en el espacio e incluso llegando a la luna, y hasta el nacimiento de algo seguramente muy raro para él que llamaban Internet.
En vida escribió mas de cuarenta libros, llegó a dominar cuatro idiomas y durante doce veces se vio con sus rivales en el campo de honor, saliendo victorioso en todas sus citas. En la vida del Dr Ferrara hay algo mucho más importante todavía, sobre todo en la etapa mambisa, ya que fue de los pocos - probablemente el único - de aquellos patriotas que por su longevidad sufrió los embates de la dictadura castrista, cosa normal en un hombre que siempre criticó una ética política del autoritarismo y la exclusión.
"El estado es indispensable para impedir el abuso, no para crearlo; así como para armonizar los intereses del pueblo, no para dominarlo."
Tras su regreso a Cuba en 1954, diplomático al fin criticó y se puso en función de buscar un entendimiento con Batista, pero fue con la llegada de Fidel Castro al poder, que sus propiedades pasaron a ser un objetivo priorizado del barbudo en jefe. En nueve años el maligno no dejó ni un humilde vendedor de fritas en la calle, estatalizó toda la propiedad privada en Cuba incluyendo por supuesto la del coronel Ferrara. Al respecto escribió:
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| Dr Ferrara |
Pensaba que Castro haría elecciones inmediatas; pero cuando lei la frase sacrílega: "Elecciones! ¿Para que?", comprendí que había ocupado el poder un rampollo de Mussolini, aparecido en la mitad del camino de nuestra vida republicana transformada en "selva salvaje, áspera y fuerte", como dice Dante al comienzo de su gran poema".
"La presencia en Cuba de Fidel Castro fuera de ley, me hacia sonreír por la actitud de nuevo Martí que pretendía asumir, sin tener en cuenta la diferencia de cultura, la nobleza de la causa y, sobre todo, la elección del escenario.
Y por otro lado me llevaba a considerar que para la ingenua alma popular, la del ambiente de las lomas, el significaba la figura pretendiente que sabe esperar socarronamente la hora oportuna. Es que el vinculo del gobernante con el gobernado, que no logra formarse a través de las elecciones, resulta en cadenas".



