La Casa Dranguet, que hoy es una especie de centro cultural, fue en el pasado propiedad del hacendado cafetalero Don Carlos Dranguet Thomas.
Siguiendo la tradición de los Dranguet, Carlos realizó estudios formales en Cuba y Francia, se dedicó a los negocios de intermediación, mantuvo la actividad cafetalera y tuvo una intensa vida social; administró, conservó e incrementó la fortuna heredada de sus padres. Adquirió bonos de la Administración de la Gironda y en 1854, cuando se pusieron en venta las acciones de la Compagnie du chemin de fer de Lyon à la Méditerranée.
Adquirió un lote que le permitió, con el tiempo, duplicar la fortuna recibida en herencia. En el año 1851, rondando los 35 años de edad, se casó con Doña Elvira Agustina Beltrán Chapduc, varios años más joven y como él, descendiente de franceses emigrados de Saint Dominge, radicados en Yateras, cerca de Santa Catalina en Guantánamo.
Carlos y Elvira Agustina vivieron en la casa familiar de los Dranguet en Santiago y tuvieron cinco hijos: Aspasia Eulalia, Edelmira Eleuteria, Carlos Vicente, Elvira Jacinta y María Florencia. Carlos Dranguet Thomas murió el 8 de marzo de 1877.
La propiedad en su totalidad estuvo en poder de la familia hasta los inicios del siglo XX. Hacia 1922 una parte de la casa fue sede de la fábrica “Farre y Co. S.C, Importadores de Tejidos”, propiedad de los españoles José y Ramón Fabré Roig y José Pujol Puig.
