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SIETE AÑOS ENTRE ASESINOS


Elena Tejada, reivindicando el sacrificio de una mujer que renunció a su juventud y se jugó la vida cada día, fue capaz de infiltrarse dentro de una de las bandas terroristas más peligrosas del mundo, Euskadi Ta Askatasuna, la ETA.

Salió de la Academia de Policía de Ávila a los 22 años y fue elegida para infiltrarse en la banda por sus superiores. Estuvo ocho años de su vida en una banda terrorista, conviviendo con etarras y fingiendo ser otra persona, brindando por la muerte de compañeros, trabajando en una "herriko taberna"*, siempre con miedo a que fuera descubierta y conviviendo con personas que no dudarían ni un segundo en pegarle un tiro en caso de ser descubierta, e incluso sospechosa.

Su trabajo como infiltrada, a partir de ese momento conocida como Arantxa Berradre, culminó en 1999 con el arresto de dos de los máximos dirigentes del comando. Tras la detención del etarra Kantauri en París por parte de la policía francesa, Sergio Polo y Kepa Etxebarria decidieran huir precipitadamente a Francia pensando que en San Sebastián serían los siguientes. 

Fue entonces que Elena Tejada los condujo a la estación de tren, donde, tras un breve tiroteo con la policía, fueron detenidos. Tras siete años viviendo en entorno completamente hostil y poniendo su vida en peligro, Elena concluyó su labor como infiltrada con honores. Fue condecorada con la Cruz de Distintivo Blanco, pero nada de su vida anterior. 

Como era de esperar, ya "quemada" se convirtió en un claro objetivo de la banda, motivo por el cual se vio obligada a desaparecer. Las herriko tabernas del País Vasco difundieron su foto con el mensaje "Se busca traidora". Además, el entorno abertzale de ETA localizó a sus padres y sus hermanas en Logroño y también publicaron sus fotografías. Desde entonces están en paradero desconocido.

Maldita Hemeroteca

*Herriko taberna: Bar que suele ser frecuentado por simpatizantes y afiliados de la izquierda abertzale. El término, que significa "bar del pueblo" en euskera, se refiere a locales que, por lo general, han sido asociados con actividades financieras relacionadas con la banda terrorista.

Su personaje, interpretado por Carolina Yuste en el film "La infiltrada", ganó un premio Goya 2025 a la mejor actuación protagonista.