El Atlético de Madrid se ha despertado del sueño de estar en la gran final de la Champions de la peor de las maneras, con un solitario gol de Bukayo Saka de rechace y con la impotencia de no haber podido emular lo vivido en la segunda parte en el Metropolitano hace una semana, cuando mostraron mejores argumentos y donde tuvieron claramente al Arsenal contra las cuerdas.
La cruz ha sido para los rojiblancos, que volvían a disputar una semifinal nueve años después y tendrán que esperar al año que viene para volver a intentarlo. Antoine Griezmann dice adiós a Europa tras disputar el que ha sido el último partido de su carrera en la Champions League, el gran título europeo que se le ha resistido.
