El director general de la Organización Mundial de la Salud, Tedros Adhanom Ghebreyesus, ha elevado este martes a más de 500 casos sospechosos de ébola y 130 muertes sospechosas a causa del brote decretado la semana pasada en el noreste de República Democrática del Congo (RDC).
Y se ha reportado un muerto en la vecina y fronteriza Uganda, que le llevó a declarar el domingo una "emergencia pública" a nivel internacional. Tedros ha señalado ante la 79ª Asamblea Mundial de la Salud que "hasta ahora se han confirmado 30 casos en la provincia congoleña de Ituri", a lo que se suman dos confirmados por Uganda en la capital, Kampala, ambos llegados desde RDC, así como un ciudadano estadounidense que ha sido ya evacuado a Alemania.
Asimismo, ha recalcado que "se han registrado muertes entre trabajadores sanitarios, lo que apunta a una transmisión asociada con las labores sanitarias", al tiempo que ha recordado que "hay un movimiento significativo de población en la zona" de Ituri, marcada por la "gran inseguridad" por el repunte del conflicto desde finales de 2025.
El director general de la OMS ha apuntado que "más de 100.000 personas se han visto nuevamente desplazadas" en la zona por las hostilidades y ha esgrimido que "ya se sabe lo que significa el desplazamiento durante los brotes de ébola", antes de advertir del peligro asociado de que "no haya vacunas o tratamiento" para la cepa del virus responsable de este brote, la Bundibugyo.
El director general de la OMS ha apuntado que "más de 100.000 personas se han visto nuevamente desplazadas" en la zona por las hostilidades y ha esgrimido que "ya se sabe lo que significa el desplazamiento durante los brotes de ébola", antes de advertir del peligro asociado de que "no haya vacunas o tratamiento" para la cepa del virus responsable de este brote, la Bundibugyo.
