Losada, alias "Barba Roja", acompaña a Fidel Castro y al presidente de Chile en ese momento, Salvador Allende. // 

En 1945 el ciudadano Daniel Martín Labrandero arribó a la isla de Cuba como exiliado político procedente de España. Era natural de Galicia. Por otro lado, Eloy Gutiérrez Menoyo, en este caso en Madrid, lo tuvo en mente para que fuera el segundo del comando que asaltaría el palacio presidencial de la Habana en un intento por ajusticiar al general Fulgencio Batista. Sin embargo, el azar no lo quiso así.

Labrandero, que al parecer era muy amigo del presidente Carlos Prío Socarrás y que traía encima un pasado como comandante en la guerra civil Española, había sido nombrado capitán de la policía secreta al frente del departamento de homicidios, puesto que desempeñó hasta el 10 de marzo de 1952 que el general Batista da el golpe de estado.

Sin embargo un año después, el 29 de julio de 1953, cuando ya había renunciado a la policía e integrado las filas del directorio revolucionario, fue sorprendido junto al ciudadano Walter M. Villares Rivas cuando intentaban dinamitar el túnel de la Habana, en el tramo que iba hacia Marianao que pasaba por debajo del río Almendares. Durante el arresto le fueron ocupadas cinco granadas.


Por este hecho, Martín Labrandero fue condenado solamente a cuatro años de prisión. El día 30 de diciembre del año 1956, se produce en el penal "El Principe" donde estaba recluido, una fuga tumultuaria en la cual cayó abatido por las fuerzas policiales desplegadas en ese recinto. Si usted ha pasado en alguna ocasión por las faldas de esta fortaleza en el vedado, frente a la facultad de Química o la escuela de estomatología, probablemente se habrá percatado de la tarja que recuerda su nombre.

MAS ESPAÑOLES DE PURA CEPA

Comandante del directorio revolucionario Eloy Gutierrez Menoyo, que en un inicio era el dueño de un bar en la Habana llamado Eloys´club, fue el tercer comandante de las guerrillas contra Batista que no era Cubano, si sumamos al norteamericano William Morgan y al argentino Ernesto Guevara, en los lomeríos del Escambray y Sierra Maestra respectivamente. 

Los tres hermanos Menoyo eran hijos de un medico y oficial republicano de la guerra civil española. El mayor, José Antonio, murió a los 16 años en la batalla de Majadahonda, en Madrid en plena guerra civil, mientras que su otro hermano, Carlos, fue uno de los jefes militares del asalto al Palacio Presidencial antes señalado, y uno de los que cayó en la segunda planta del edificio. 

Con los años y el triunfo revolucionario de 1959, Menoyo fue el primero que entró en la Habana posterior a la caída y huida de Batista, y a los pocos meses ya estaba en franca discordia con Fidel Castro. Eloy escapó hacia Miami en una lancha y allí, en la capital del exilio, fundó el movimiento "Alfa 66", el grupo anticastrista que más atentados y sabotajes realizó por aquellos años.

El 28 de diciembre de 1964 consiguió desembarcar en la playa de Baracoa, en la Habana, donde permaneció escondido hasta que un chivatazo alertó a las fuerzas represivas que ya para entonces eran muy eficientes. Le detuvieron mientras esperaba el momento propicio para alzarse de nuevo.

Por ese motivo fue condenado a 30 años de cárcel, de los que cumplió 22 gracias a las gestiones que hizo el entonces presidente socialista de España, Felipe González. Se marchó a España, y de ahí a Miami nuevamente. En 1993 intentó de nuevo - está vez por las buenas - hacer entender a Fidel Castro la necesidad de democratizar la isla a través de un diálogo político, liderando esa vez su nuevo grupo "Cambio Cubano". 

Comandante Eloy Gutiérrez Menoyo

Incluso Fidel Castro le dispensó - de cara a la galería - unos minutos de audiencia, quizás para congraciarse con Madrid. En aquella conversación, Menoyo aprovechó para hacerle una propuesta. Citamos su declaración a la prensa:

“Si yo me hubiera dejado llevar por el revanchismo le habría reprochado que él me jodió la vida, y probablemente me habría respondido justificándose con el pasado. Pero no. ‘No vamos a hablar del pasado, no tiene sentido; hablemos del futuro’, dijo Menoyo.

UN ILUSO.

Por supuesto, Fidel Castro jamás le respondió a su propuesta y allí, en la Habana, Menoyo murió un 26 de octubre de 2012 esperando una respuesta. Eso sí, se negó a marchar de Cuba, nadie pudo impedírselo, y ese fue quizás su único triunfo contra aquella dictadura que lleva ya más de 66 años "jodiéndole la vida" a casi todos los cubanos.

ALBERTO BAYO GIRAUD

Cuando el 25 de noviembre de 1956, Fidel Castro, junto a otros 81 guerrilleros del Movimiento 26 de Julio que se encontraban en México zarparon de Tuxpan, en el estado de Veracruz, ya habían recibido un entrenamiento militar previo en Cuernavaca por parte "del profesor" Alberto "Beto" Bayo Giraud.

Alberto Bayo nació en la capitanía de Puerto Príncipe en 1898, cuando Cuba aun era Española. Era hijo del coronel de Artillería español Pedro Bayo Guia y de la cubana, de ascendencia catalana, Concepción Giraud y Varona. Tuvo cuatro hermanos, todos ellos militares. En 1922 se hizo piloto y participó en la guerra de África. Tras sufrir un accidente fue trasladado a la infantería, regresando en Melilla a las fuerzas del aire nuevamente.

En su caso tuvo un duelo con el capitan Eduardo González Gallarza - el ultimo que se celebró en España - donde el capitán salió muy mal herido aunque consiguió recuperarse. De hecho, fue nombrado jefe del Estado Mayor y ministro del Aire con la dictadura de Francisco Franco, mientras que Bayo, expulsado de la aviación tras el duelo, pasó al cuerpo de la Legión.

Alberto Bayo. 

Durante la guerra civil combatió al lado de los republicanos, izquierdistas, y fue ascendido a teniente coronel. Tras finalizar el conflicto en 1939, se trasladó a Francia y terminó en un campo de concentración donde perdió el ojo derecho. Una vez liberado se trasladó a Cuba embarcándose en la nave Saint-Nazaire.

En la isla, Bayo trabajó como vendedor de suscripciones de revistas y fue profesor de matemáticas, hasta que se desplazó a México donde conoció a los que se convertirían en la guerrilla castrista. Al final fue otro de los que se llevó el chasco por la traición de Fidel Castro, como casi todos, por lo que el resto de su familia, la que  había mandado a buscar a España, terminaron refugiados en el Salvador.

En cambio él se quedó en Cuba hasta que de guerrillero republicano en España y entrenador de la guerrilla castrista, finalizaron sus días en la Habana el cuatro de agosto de 1967, a la edad de 75 años.

PEDRO MANUEL GARCÍA PELAEZ

Finalmente esta el curioso caso de Pedro Manuel García Peláez. En 2021 en Cuba, en plena epidemia del COVID 19 otro Asturiano, el general Pedro Manuel García Peláez, moría a los 93 años de edad. Según su certificado de defunción el militar retirado falleció de "Embolismo Pulmonar", diagnóstico con el cual la dictadura castrista enmascaraba los datos de la epidemia.

Manuel García Peláez. De camionero a general Castrista. // Nueva España.

Había sido miembro del ejercito rebelde y llegó a ser jefe de la escolta del dictador Fidel Castro por varios años. E incluso, fue designado como jefe nacional de la PNR (Policía castrista). En este caso hay que admitir que asturiano fue y militar también, aunque haya sido un connotado represor.

Confianza en él la había, pues de las fuerzas armadas fue su jefe en las provincias de Camagüey y Matanzas. Y aunque respiró por primera vez en la provincia de Cienfuegos, siendo muy niño marchó con sus padres a las Regueras, Asturias, donde vivió por espacio de 20 años. Regresó a Cuba en 1948, y desde su oficio de camionero, como se puede apreciar en esa foto, se vinculó a la lucha contra Fulgencio Batista. 

LOS FALSOS GALLEGOS
LORENZO MORAN LOSILLA  

Uno de los señalados como "gallego" y que no lo era fue José Lorenzo Morán Losilla, nacido en Camagüey. Fue ejecutado en Guantánamo por sicarios de Fidel Castro y de Frank País acusado de traidor. Había sido uno de los expedicionarios del yate Granma e integró el ejercito rebelde en la Sierra Maestra, sin embargo por algún motivo se separó de la tropa.

En la mañana del 24 de octubre de 1957, fue ajusticiado mientras se encontraba en la bodega bar "La Siriana", próximo a la ciudad de Guantánamo. Sus victimarios fueron los miembros del 26 julio Mario Ravelo y Eloy Vidal, que actuaron por ordenes del jefe del movimiento 26 de julio en Santiago de Cuba, Frank País.

El falso gallego Morán se había integrado en la Sierra Maestra al grupo comandado por Raúl Castro, donde se encontraban Ciro Redondo, Efigenio Ameijeiras y Armando Rodríguez entre otros. En el Diario de campaña de Raúl Castro aparece escrito lo siguiente:

“… El Gallego Morán ni en medio del combate dejó de refunfuñar, protestaba contra Ameijeiras porque éste disparaba muy cerca de él y los disparos le retumbaban muy fuerte en los oídos; en una oportunidad de esas treguas, improvisó una arenga, enredándose de tal forma que provoco la risa de todos los que lo oyeron”.

Por su parte en "Pasajes de la Guerra", del argentino Ernesto Guevara, este argumenta...

"... Recibí una consulta de Manuel Fajardo (Piti) preguntándome si era posible que perdiéramos la guerra. Nuestra contestación, independientemente de la euforia de alguna victoria, era siempre la misma: que la guerra se ganaba indiscutiblemente.

Me dijo que me lo preguntaba porque el Gallego Morán le había dicho que no era posible ganar la guerra, que estábamos perdidos y lo había invitado a abandonar la campaña.Puse en conocimiento de Fidel estos datos pero me encontré con que, previsoramente, el Gallego Morán le había informado ya a Fidel que estaba haciendo algunos tanteos para probar la moral de la tropa. 

Convinimos en que ese no era el sistema más adecuado, y Fidel dio una pequeña arenga instando una mayor disciplina y explicando los peligros que podía haber si faltaban a ella. Anunció además, que tres delitos se castigarían con la pena de muerte: la insubordinación, la deserción y el derrotismo”.

MÁS FALSOS "GALLEGOS".

Otros de los supuestos Españoles y nunca lo fueron está el general de brigada Arsenio Franco Villanueva, conocido como "El Gallego", natural del barrio de Luyanó, en la Habana. 

En este caso de un simple empleado de la librería "La Moderna Poesía", con el triunfo castrista llegó a ser primero jefe de la policía en la Habana, en 1960, luego un alto oficial del G-2 secreto y director de prisiones, hasta que murió ostentando los entorchados de general de brigada y vice ministro del Interior, aunque aquí tenemos nuestras dudas.

Nadie es capaz de imaginar la de opositores al régimen que este hombre persiguió y metió preso como oficial en el G-2, como si fuera poco fue designado jefe de toda la red carcelaria en la isla al ser designado jefe de la dirección general de establecimientos penitenciarios. Antes, en "Tropas Especiales", se destacó en la guerra intervencionista en África. No lo tenemos muy claro, pero como general general, no terminó su vida segun parece. 

Si no nos equivocamos, este señor murió siendo un coronel degradado en la causa que le armaron al ministro del interior, general José Abrantes, y donde también fueron "tronados" al grado inferior, y al retiro forzoso además, los generales de brigada Amado Valdés González, ex jefe de la dirección de tropas guarda fronteras; Miguel Bermejo Labrada, ex jefe de la dirección de protección de incendios, Manuel Suárez Álvarez y Félix Véliz Hernández, adjuntos a la jefatura política. 

Este falso gallego, que murió en el año 2017, según dicen pidió que sus cenizas fueran lanzadas al mar, seguramente para llegar a Miami convertido en un balsero simbólico. ¡Tremenda perla fue este falso gallego!. 

"EL GALLEGO" FERNANDEZ

Recordamos que todo el que haya nacido en España en Cuba le llamaban gallego por defecto. Y basado en esto, no podía faltar el célebre batistiano reconvertido en castrista José Ramón Fernández Álvarez, natural de Santiago de Cuba, aunque era descendiente directo de emigrantes Asturianos. Su padre de Mocín, en Mieres, y su madre Ovetense (Oviedo capital). 

Jose Ramón Fernández, un gallego Santiaguero

Como se conoce, este señor, que llegó a ostentar los grados de general de división, atesoró varios altos cargos civiles en la dictadura castrista hasta su muerte. En su juventud, su padre Antonio Fernández llegó a tener en propiedad un hotel en Santiago de Cuba y una finca en el Cobre, de treinta caballerías. En 1956 fue condenado como uno de los miembros del movimiento militar conocido con el nombre de "Los Puros", que intento derrocar al golpista Fulgencio Batista.

Por cierto, en el juicio donde le condenaron por traidor y fue a parar a la prisión del Príncipe, en la Habana, fue defendido por el abogado José Miró Cardona, hijo del brigadier español José Miró Argenter, el único general mambí que luchó en la guerra contra su propio país como ayudante -básicamente - del general Antonio Maceo. Tres años después Miró Cardona, siendo ya primer ministro del gobierno del Dr Manuel Urrutia Lleó, tuvo que ponerse las pilas y exiliarse en una embajada en la Habana, huyendo de la ira de los hermanos Castro.

LOSADA

Otro, el comandante y jefe de la dirección de inteligencia, Manuel Piñeiro Losada, alias "Barba Roja", que aparece en la foto con Fidel Castro y el entonces mandatario de Chile, Salvador Allende. Losada de gallego no tenía ni la barba que lucía, era natural de la provincia de Matanzas. 

Le llamaron así, "El Gallego", por los orígenes de su padre. Su trabajo en la inteligencia fue vital en la creación de movimientos radicales, de izquierda en América Latina y África, el mismo tirano Fidel Castro decía que era "genio y figura hasta la sepultura".  Y lo fue...

En 1998, y mientras regresaba de una celebración por el 40 aniversario del "Segundo Frente" al cual perteneció en la guerrilla castrista en la Sierra Maestra, se espetó contra un árbol mientras conducía. Hasta ahí llegó su historia. Probablemente regresaría intoxicado, y no vio el obstáculo natural que se interponía en su camino.

LOS ASTURIANITOS 

En caso contrario tenemos a los "Asturianitos", los hermanos alzados en el Escambray contra Fidel Castro. Apellidados Gonzalo García-Rubio, eran naturales de Aguada de Pasajeros, en las Villas, donde su padre Asturiano era propietario de una finca. Se ha había venido a Cuba sin tener siquiera familia que lo esperaba. Siete de sus hijos se integraron a las guerrillas alzadas en el Escambray, liderada por Filiberto Gonzalo García-Rubio. 

Alzados. Escambray
El gobierno rehusó entregar sus cadáveres a las familias, que había sido desalojada forzosamente de su casa cuando el ocho de marzo de 1963 su padre cayó asesinado.

La familia jamás supo donde fueron enterrados los cadáveres de don José Gonzalo Tejas, alias el asturiano, ni el de sus hijos muertos tampoco. 

Según declaró su hermano Rubén en una entrevista en Miami, aquel cerco del tres de abril de 1963 donde participaron 16 mil milicianos, murieron en combate sus hermanos Dionisio y Feliberto. Rubén consiguió escapar a la Habana donde fue detenido por la seguridad del estado, gracias a la delación de un capitan infiltrado en su banda de nombre Heriberto Hernández, alias "El Jimagua" a solo dos días después de la invasión de Playa Girón.

Fue conducido al G-2 se Santa Clara donde estuvo por varias semanas, hasta que fue sentenciado. Terminó cumpliendo 18 años de prisión de Isla de Pinos, hasta que pudo salir al exilio en New Jersey, Estados Unidos, ciudad donde falleció en el mes de septiembre del año 2016. Sus nombres eran: Filiberto, Rubén, Elías, Santos, Eloy y Dionisio Gonzalo García-Rubio.

Dentro del largo historial de ejecuciones, desapariciones, asesinatos extrajudiciales, opresión a la disidencia, la web Archivo Cuba ha contabilizado un total de catorce españoles que han muerto en Cuba por diferentes motivos políticos, entre los fusilados, muertos en combate, fallecidos o asesinados en cárceles e incluso, un caso que se quitó la vida, según precisa el reporte que fue publicado a raíz de la visita de los monarcas españoles a la isla en 2019.

Maldita Hemeroteca.