El régimen iraní ya tiene preparadas las primeras ejecuciones de manifestantes detenidos durante las protestas masivas que se han llevado a cabo contra el gobierno en las últimas semanas.
Una de las primeras víctimas será Erfan Soltani, un joven de 26 años, que ya ha sido condenado a muerte en un juicio sumarísimo y cuya ejecución por ahorcamiento está prevista para este miércoles.
La organización humanitaria Hengaw ha informado de que Soltani "fue arrestado en su domicilio particular" el pasado jueves, durante las protestas en Fardis, ciudad en el extrarradio de Teherán. "No se ha identificado oficialmente a la autoridad que lo arrestó.
Tan solo cuatro días después de su arresto, se notificó a la familia que se había programado su ejecución", recalca esta organización que vela por los derechos humanos en Irán.
"Desde su arresto, Erfan Soltani se ha visto privado de sus derechos más básicos, como el acceso a asistencia jurídica, el derecho a la defensa y otras garantías procesales fundamentales.
Su familia también ha sido deliberadamente desinformada sobre el proceso judicial", añade.
Hengaw asegura que el régimen ya le ha comunicado a la familia de Soltani que "la sentencia de muerte es firme" y se ejecutará este miércoles: "La familia solo ha tenido una breve oportunidad para una última visita antes de la ejecución".
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